Había esperanza, tras las dos victorias consecutivas en casa y el juego desplegado, de que llegara la tercera, pero para este Real Zaragoza esto es demasiado. Hoy hemos visto de nuevo al Real Zaragoza de Almería o de Santander, sin juego, ni ganas y que se ha visto superado por un Atlético Osasuna que ha sabido aprovechar la desgana de su rival. Además se ha perdido una oportunidad única, no de firmar la permanencia sino de dar el paso definitivo con el que afrontar los últimos partidos con una tranquilidad no conseguida en todo el año. Ahora el miércoles se presenta de nuevo una final contra el Mallorca para seguir con ese colchón hasta el final de este año aciago.
Jueves, 31 de mayo