En estos días en los que en Zaragoza los tambores y los bombos sonaban predicando primero la pasión y luego la resurrección, el Real Zaragoza se jugaba su propia resurrección, su permanencia en primera división. Primero fue ante el Valencia, y hoy frente al Málaga, seis puntos que el propio José Aurelio Gay tildaba de una importancia vital, más después del traspiés ante el Almería. Pues el Real Zaragoza ha conseguido lo que hace unos meses parecía imposible, seis puntos, cinco goles a favor y ninguno en contra, y por fin más equipos implicados en el lío, pero lo más importante ha vuelto a recuperar las sensaciones de equipo, de concentración y de actitud.
Jueves, 31 de mayo