José Aurelio Gay comentaba durante la semana que el partido contra el Valencia era como una final de Champions para el Rea Zaragoza y para Zaragoza y el equipo y la afición respondieron. En un partido loco, por culpa de un Paradas Romero que no debería ir a la nevera sino al ártico, los del entrenador madrileño mostraron una imagen completamente distinta a la del día del Almería, con intensidad y con actitud, justo lo que pedíamos el miércoles pasado porque con partidos como el de ayer la salvación está hecha más si el sábado que viene se puede, que se debe, ganar al Málaga.
Jueves, 31 de mayo