Es la frase que hay que utilizar cuando te pasa lo que le ha pasado hoy al Real Zaragoza. Que te empaten en el minuto de descuento cuando el Atlético de Madrid había tirado su primera disparo a puerta en el minuto veintitrés de la segunda parte duele y mucho, pero hay que mirar hacia delante porque jugando así es muy difícil que el Real Zaragoza baje a segunda división, porque hoy, como ya pasó en Getafe, se ha vuelto a ver a un equipo solidario y comprometido que solo le ha faltado creérselo un poco más para buscar el segundo gol que hubiera dejado los tres puntos en la Romareda.
Jueves, 16 de febrero