El domingo pasado José Aurelio comentaba que con la victoria ante el Tenerife solo se había subido un peldaño de la gran escalera que significaba esta segunda vuelta de la primera división, hoy una semana después se ha subido el segundo escalón, un escalón duro, ante un rival de Champions, en casa, donde no se ganaba desde el partido ante el Almería allá por Noviembre y que además ha significado dos cosas: la salida de ese obscuro túnel llamado descenso y un granito más en esa montaña llamada confianza para unos jugadores que hace unas semanas salían pitados y que hoy han recibido el apoyo total de su afición.
Jueves, 16 de febrero