Esta semana podíamos escuchar la voz de Cáceres desde un centro de recuperación en Argentina, hace unos meses nadie creía que esto pudiera suceder, los médicos calificaban de milagro la recuperación. Esto mismo se puede trasladar al Real Zaragoza, más de dos años sin ganar fuera de casa y tres meses sin ganar en liga no daban ningún crédito a los de Gay, más viendo la primera parte donde el Tenerife ha podido matar el partido. Pero esto es fútbol y la suerte que tantas veces ha dado la espalda al Real Zaragoza hoy se ha puesto de frente y en sólo siete minutos le ha dado la vuelta al marcador.
Un penalti, un gran pase de Suazo a Colunga y un golazo de Lafita han dado tres puntos al Real Zaragoza que no sirven para salir del descenso pero que por lo menos sirve para comprimir la parte baja de la clasificación más aún si cabe. Ahora la salvación está a un solo punto y con un triunfo el domingo que viene ante el Sevilla el pozo del descenso puede abandonarse.
Tampoco es que haya que echar las campanas al vuelo porque el Real Zaragoza ha vuelto a jugar un mal partido, sobre todo en la primera parte, pero el resultado puede y debe significar un empujón positivo en el ánimo de los jugadores y de la afición. Solo ha hecho falta ver a Herrera y Pulido abrazados al final del partido. Además de traer jugadores en este mercado de invierno el equipo necesitaba un resultado positivo para creer en el trabajo que se realiza día a día durante la semana porque la espiral negativa en la que se encontraba era demasiado peligrosa.
Como ha dicho el propio Gay en rueda de prensa solo se ha subido un peldaño de una gran escalera y se necesita trabajar más, ordenar las ideas y que Gay pueda trabajar por fin un lunes con otras caras. Porque no nos olvidemos que si hoy hubiera perdido Víctor Muñoz estaba más que preparado para presentarse en el banquillo blanquillo. El madrileño debe insistir en muchos aspectos de juegos, sobre todo en el defensivo, porque al Real Zaragoza le siguen llegando con mucha facilidad y hoy enfrente gracias a Dios estaba en el Tenerife que si llega a estar otro equipo igual el titular era otro. Con un poco más de pegada en la primera parte el Tenerife ha tenido oportunidades suficientes para matar el partido, sabían a lo que jugaban y con dos pases con sentido se presentaban en la frontal con peligro, hoy hay que reconocerle a Carrizo que ha salvado a su equipo.
Otra de las cosas en la que debe insistir José Aurelio es en la creación, cuesta mucho llegar arriba, no se dan dos pases seguidos con criterio y claro si abajo tenemos problemas y arriba no se llega pues lo de hoy se quedará en un mero espejismo. Aún no se ha cerrado el mercado de invierno y Agapito debería hacer un último esfuerzo por traer a un jugador que pusiera orden en el centro del campo, no quiero dar nombres porque seguro que todos podemos dar muchos. No estoy hablando de un Aragón, o un Señor porque en este mercado es muy difícil encontrar alguien así que pueda venir teniendo en cuenta el estado de las arcas pero seguro que un tipo Movilla se puede encontrar.
Porque de los que se han traído parece, solo es un partido por eso solo parece, que Contini puede ser ese central que necesitaba el equipo aunque creo que se perderá más de un partido durante la segunda vuelta, que Colunga tiene esa chispa que necesita el equipo arriba y que Jarosik está demasiado lento para jugar en el centro del campo. Con un medio centro y viendo que arriba hay dinamita este equipo se debe salvar.
Queda mucho camino por recorrer pero había que poner el punto de partido en algún momento y este ha podido ser hoy, como pasó en aquél partido entre el Logroñés y el Real Zaragoza con Luis Costa en el banquillo. Aquello queda muy atrás pero las similitudes pueden repetir la historia. El siguiente peldaño el domingo que viene ante el Sevilla. Mañana por fin se puede ir al trabajo, al colegio con otra cara, con cara de ilusión, de esperanza no como en los últimos tres meses.
Jueves, 31 de mayo