La destitución de Marcelino tiene toda la pinta de que se va a convertir en un “sarao” de esos que dan los sábados por la noche en las televisiones. La directiva, en nombre de Eduardo Bandrés y el asturiano se van contestando conforme se van enterando de las declaraciones del otro. Primero fue el presidente en la rueda de prensa de la destitución el que dijo ciertas cosas que acusaban a Marcelino y ahora es el entrenador el que se está encargando de responder al club en varios medios de comunicación. ¿En que terminará? Tiene pinta de que en una guerra que alguno deberá parar porque las acusaciones de falsedad van subiendo de tono y sobre todo al club no lo interesan lo más mínimo.
Viernes, 1 de junio