El Real Zaragoza seguirá una semana más con la racha negativa de no ganar fuera de casa en primera división. Y hoy ha desaprovechado una oportunidad que será difícil que se le vuelva a presentar. Poniéndosele el partido de cara ha sido incapaz de jugar con el estado anímico de un Málaga desquiciado y se ha dejado empatar en un error gravísimo de concentración en defensa. Pero el verdadero protagonista del partido ha sido Rubinos Pérez, al árbitro le han superado las circunstancias de un partido entre dos equipos que se están jugando posiblemente la vida y que suplen sus carencias tácticas con fuerza y choque.
Viernes, 1 de junio