Pablo Amo lo dijo bien claro ayer en rueda de prensa: “Es un enfrentamiento que se puede considerar una final” y “Hay que ganar cuanto antes para sacudirse la presión que ha generado la racha negativa de resultados”. No se puede añadir más a la previa del partido ante el Almería, por que otro resultado negativo podría dejar al Real Zaragoza incluso en zona de descenso y ya se sabe que cuando te hundes en esos puestos es muy difícil salir y, si no, que se le cuenten al equipo de hace dos años. La Romareda este domingo necesita ser uno, equipo y afición deben nadar hacía el mismo puerto. Como me suenan estas palabras y que miedo me dan.
Viernes, 1 de junio