A nadie le extraña las maniobras del Deportivo de la Coruña con su presidente Lendoiro a la cabeza, pero esto ya se está pasando de castaño oscuro. Lo anunciaba y lo ha hecho realidad, ayer ante el Comité de Competición de la Federación el Deportivo impugnó el partido del Calderón entre el Atlético de Madrid y el Real Zaragoza por alineación indebida de Lafita. Ahora el Real Zaragoza tiene cinco días para enviar sus alegaciones.
Yo entiendo que todo el mundo tiene derecho a defender lo suyo, que si el Deportivo cree tener la razón lo lleve hasta sus últimas consecuencias, pero ¿es tan difícil que alguien lea el contrato ante los dos clubes y dictamine quien tiene razón? Como hace siempre Lendoiro hasta que un juez le diga que no tenga razón no va a parar, como hizo ayer el juzgado social número 1 en el caso De Guzmán, con lo que las impugnaciones seguirán.
Ahora le toca mover pieza al Real Zaragoza porque si la Federación le da la razón al club maño este debería pedirle daños y perjuicios al Deportivo de la Coruña, primero por no poder disfrutar del jugador desde el principio de la temporada, segundo por todos viajes que están teniendo que realizar representantes del equipo y del jugador a La Coruña, tercero por el tiempo invertido por las asesorías jurídicas del Real Zaragoza y cuarto por el daño que se le está haciendo al jugador.
Seguro que esto no queda aquí con lo que esto no es más que un capítulo de un libro que no tiene ni tres ni revés.
Viernes, 1 de junio