El Real Zaragoza ha ganado al Getafe por tres goles a cero en un partido en el que los de Marcelino han dominado de principio a fin y han demostrado que las buenas sensaciones mostradas en Gijón no han sido algo pasajero. Con un fútbol rápido pero sobre todo con una fuerte presión en el centro del campo, los jugadores del Real Zaragoza han anulado a un Getafe que en ningún momento ha podido poner en apuros a Carrizo. Pavón y Aguilar han sido los goleadores de este Real Zaragoza que después de dos buenos partidos ya no tiene tan mala pinta.
El partido ha sido probablemente uno de los más completos, por no decir el más completo, de la era Marcelino. El Real Zaragoza ha jugado fluido, abriendo el campo, terminando todos los ataques, usando a la perfección la estrategia, presionando al contrario y no pasando apuros en ningún momento. La afición se ha vuelto a casa contenta y feliz de ver que este equipo puede con esta primera división.
Desde el primer minuto se ha podido ver a un equipo junto y ordenado con las líneas adelantadas y con una presión al Getafe que no ha podido en toda la primera parte poner a prueba a Carrizo. Jorge López por una banda y Babic por la otra, hoy el croata ha sido un jugador mejor y la grada se lo ha agradecido con aplausos cuando ha sido cambiado, ponían en apuros a los laterales del Getafe, por el centro Abel Aguilar, Marcelino ha descubierto al colombiano en una posición más adelantada y Arizmendi llegaban al área a rematar y desde atrás Ponzio y Gabi mandaban y recuperaban para volver a empezar.
Pero todo esto se podía quedar en un solo punto o menos si como el día de Gijón no se tenía claridad de cara a portería. Esta vez no ocurría, con solo dieciséis minutos de partido el Real Zaragoza ya ganaba por un gol a cero con gol de Pavón y con veintitrés el resultado era dos a cero con gol de Abel Aguilar. Dos jugadas de estrategia, esas jugadas tan importantes el año pasado, dos goles y adiós al partido, Michel desde la banda no podía creer lo que estaba viendo y ponía a calentar a Soldado y Albín buscando soluciones donde no las había, tengo que decir que me ha decepcionado el equipo del ex jugador del Real Madrid, como ha dicho Marcelino en rueda de prensa el partido se podía haber ido al descanso con más diferencia aún porque las oportunidades se agolpaban.
La afición se iba contenta al descanso, veía a su equipo muy superior, jugando al fútbol y dejando atrás esos miedos del día de Valladolid. Michel realizaba los cambios en el descanso pero salvo los diez primeros minutos en los que los madrileños han llevado algo de peligro a la meta de Carrizo no han producido el cambio esperado. El Real Zaragoza poco a poco ha vuelto a recuperar el mando y aprovechando la desesperación del Getafe por acortar distancias ha tenido varias oportunidades para terminar de matar un partido que ya estaba muerto.
Ya la tarde estaba para que la afición aplaudiera a Babic en su cambio, ovacionara a Ewerthon en su vuelta y se deshiciera las manos con el tercero. El último gol de Aguilar es una arrancada de Ewerthon que pone el balón por encima de la defensa y el colombiano pone el balón en la red con la tranquilidad del mejor delantero.
Tres puntos que saben a cuatro, séptimo puesto que significa tranquilidad para trabajar una semana aunque solo se lleven cinco partidos y las distancias sean mínimas. Marcelino tiene ahora un problema, viendo que este sistema funciona, que el Real Zaragoza se encuentra muy a gusto. Con la vuelta de Ewerthon y la llegada, si por fin se produce de Lafita, podrá volver a su esquema de 1-4-4-2. Habrá que ver qué equipo presenta el asturiano en Madrid ante el Atlético.
La anécdota del partido la ha puesto el segundo entrenador del Getafe, Juan Eduardo Esnáider ha vuelto a mostrar esa personalidad que tenía como jugador y siendo la cara de la desesperación de su equipo ha sido expulsado en el descanso. “Gardel” siempre será “Gardel” para la bueno y para lo malo.
Viernes, 1 de junio