Marcelino durante la semana estaba convencido de traerse un buen resultado de Sevilla y no solo no se lo ha traído sino que además se trae un resultado abultadísimo que podía haber cambiado si al linier de González Vázquez hubiera dado por valido el gol de Arizmendi. Pero no hay que echarle toda la culpa al árbitro ya que el partido en varios tramos le ha venido muy grande a un Real Zaragoza que no olvidemos es un recién ascendido que no puede vivir de la historia.
Viernes, 1 de junio