La maquinaria de salidas del Real Zaragoza sigue funcionando a marchas forzadas y el siguiente en dejar la concentración de Navaleno ha sido Generelo. El pacense se va al Elche con la carta de libertad después de diez años de vestir la camiseta del Real Zaragoza.
La despedida de Generelo debería haber sido como la de Zapater, ya que aunque no es aragonés después de diez años se merece algo más que una palmadita en la espalda y nada más. David debería haber tenido la oportunidad como la tuvo el ejeano de despedirse de la afición ya que en su salida de Navaleno demostró con sus lágrimas que también quería estos colores y este escudo.
La directiva de nuevo se ha vuelto a equivocar.
Martes, 14 de febrero