Primero pediros disculpas, llevo varios días sin ponerme delante del ordenador a escribir, he tenido que ordenar mucho las ideas, plantearme como iba a ser el verano zaragocista viendo que el mensaje del club era claro: no hay un duro y encima hay que pagar los trece millones de euros del fichaje de Matuzalem. Estaba convencido que había una luz de esperanza, de que el propietario del club, que en otros tiempos salió a alardear de lo que facturaban sus empresas, diera un paso adelante para poner algo de dinero por este club.
Viernes, 1 de junio