Cuando llega un partido como el que juegan mañana Real Zaragoza y Sevilla Atlético los entrenadores suelen llamarlo partido trampa. Él porque es muy sencillo, de cien veces que se produzca este partido noventa y nueve tiene que ganarlo el de arriba, en este caso el Real Zaragoza, pero puede ser que en uno el pequeño de el susto y a ese uno los entrenadores le tienen pánico, además los jugadores del equipo grande pueden caer en una relajación excesiva que agrande más ese tanto por ciento.
Viernes, 1 de junio