Todo era perfecto, una tarde soleada, una afición volcada y nada más comenzar el partido el primer gol a favor, pero cuando un equipo perdona tanto al final en esto del fútbol lo acabas pagando. El Real Zaragoza ha perdido una oportunidad de oro para meterse en los puestos de ascenso ya que ninguno de los de arriba ha ganado. La afición se ha quedado demasiado frio sin creerse lo que estaba pasando y menos mal que al final Zapater salvó un punto porque sino el chasco hubiera sido peor.
Viernes, 1 de junio