Después de una semana en la que el mejor jugador de la plantilla se ha marchado mal vendido o medio regalado según lo quiera mirar cada uno, en la semana en la que la directiva ha sido incapaz de traer un posible substituto y después de los últimos resultados el partido de hoy había que ganarlo como se dice por lo criminal o por lo valiente, se ha conseguido, sin juego, pero se ha conseguido.
Viernes, 1 de junio