Desde este blog os quiero desear a todos un Feliz Año 2009 y en especial a los zaragocistas os deseo que el nuevo año nos regale el ascenso de nuestro equipo. Es hora de que esta pesadilla llamada 2008 termine.
De vuelta a casa un amigo me comentaba que había que echarle mucha imaginación para escribir hoy la crónica y una vez puesto delante del ordenador he de reconocer que tiene razón. El Real Zaragoza ha ganado tres cero al Alicante pero el partido ha podido terminar con una victoria aún más abultada. Con solo un poco más de acierto de cara al gol los jugadores alicantinos hubieran tenido que recoger 6 o7 veces el balón de sus redes.
Ganar, ganar o ganar es lo único que le vale al Real Zaragoza en el partido que le enfrenta mañana al Alicante. Un partido al que Marcelino le ha puesto el cartel de partido trampa viendo como está su equipo en las últimas jornadas. Los jugadores, el cuerpo técnico y la directiva necesitan con urgencia un buen resultado, abultado y con fútbol, demasiadas cosas para un solo partido pero siendo realistas es lo que se le debe pedir a un equipo como el Real Zaragoza frente al penúltimo de la tabla y que encima se presenta con nueve bajas en su once titular.
El Real Zaragoza llegaba a Balaídos con una línea ascendente pero ha salido del campo de Vigo con una línea descendente y preocupante. Marcelino se ha equivocado claramente, primero con la inclusión de Arizmendi en el campo, el jugador madrileño ha gastado hace tiempo todas las oportunidades y hoy lo ha vuelto a hacer y segundo no viendo que su equipo necesitaba un cambio distinto al que ha hecho. El equipo ha realizado uno de los peores partidos de la temporada con muy pocas ocasiones y con un fútbol rácano y lento y sobre todo blando.
Con los ecos del derbi aun resonando en mis oídos, el Real Zaragoza se enfrentará al Celta de Vigo en un partido que solo hace 7 años era la final de la Copa del Rey pero que ahora es una jornada más de la segunda división. El Real Zaragoza quiere el triunfo para recuperar el camino perdido ante el Huesca y el Celta quiere los tres puntos para acercarse a los puestos de ascenso.
El Real Zaragoza y el Huesca han empatado a dos en un partido que ha plasmado todo lo que debe tener un derbi: tensión, lucha y emoción. Las dos aficiones han cantado, han animado, en algún momento se han enfrentado pero al final han disfrutado de lo lindo. Lo más importante es que durante los noventa minutos cada uno ha animado a su equipo pero ni antes, ni después del partido ha habido ningún problema, oscenses y zaragozanos, han acudido y se han ido juntos, entremezclados como buenos vecinos.
58 años después Real Zaragoza y Huesca se vuelven a citar en un partido de fútbol. La vez anterior el Real Zaragoza ganó 3-0 con una gran actuación de Luis Belló en el día de Nochevieja en el campo de Torrero, esta vez será en La Romareda y por ahora no se sabe quién será el mejor del partido. Ambos equipos llegan en un buen momento, con lo que el partido se presume entretenido, además la presencia de más de 4000 oscenses en el campo va a darle más colorido al mismo.
Viernes, 1 de junio