Después de varios sábados seguidos, esta jornada el Real Zaragoza juega en domingo, vuelve el horario de las cinco de la tarde pero sin televisión, otra tarde de transistores para los que no quieran acercarse a la Romareda. En la retina de los aficionados, y en la mía misma, aún persiste la derrota de Girona, de nuevo volvió la mala imagen de este equipo. Marcelino no consigue arreglar los errores del pasado y la afición se comienza a impacientar.
La alineación de mañana es una incógnita, como la de todas las semanas. Lo único que está claro es que Oliveira no va a jugar, los recursos planteados por el Real Zaragoza no han surtido efecto y el brasileño tendrá que cumplir con su partido de sanción. Adriá cubrirá su ausencia en la convocatoria. Si hacemos caso a los entrenamientos de la semana Ayala puede entrar en defensa, Jorge López puede, por fin, jugar en el centro del campo, Songo’o puede ir a la derecha y Arizmendi acompañar a Ewerthon.
Demasiados cambios, ¿necesarios? Creo que sí, el Real Zaragoza está en la tercera posición, no por juego, sino por los resultados. Hasta ahora ha tenido la suerte de resolver los partidos gracias a la pegada de los hombres de arriba y las jugadas de estrategia, lo único por ahora que Marcelino ha demostrado hacer bien.
Hace algunas semanas comentaba que Marcelino firmó con dos objetivos, ascender y jugar bien. El segundo de ellos se sigue sin conseguir, semana tras semana, el equipo no puede llevar el peso del partido, en cuanto el equipo contrario pone lo que hay que poner, roba el balón y pone en serias dificultades al Real Zaragoza.
El partido ante el Castellón vuelve a ser una reválida, la afición necesita urgentemente una demostración de actitud por parte de los jugadores, necesita un partido en el que se demuestre lo que todo el mundo sabe, que el Real Zaragoza es el mayor candidato al ascenso.
El equipo de Abel Resinos se presenta en la Romareda con la baja de Rafita y con los cambios de Perico por Uranga y Tabares por Ulloa para buscar la victoria en la Romareda, una victoria que le podría subir a los puestos de ascenso arrebatándoselo al equipo de Marcelino.
El partido será a las cinco, no podrá verse por televisión y será arbitrado por Pino Zamorano.
Viernes, 1 de junio