El Real Zaragoza ha jugado su tercer partido de la pretemporada ante el Pontevedra de segunda división B dejando de nuevo más sombras que claros. Marcelino se ha pegado todo el partido pidiendo intensidad y diciéndoles a los jugadores que estuvieran más juntos, pero el esquema que pretende el entrenador tiene la gran sangría que ya tenía el Real Zaragoza el año pasado: las bandas.
Agapito, Bandrés y los que se encargan de la secretaría técnica tienen que mover rápido las fichas, no se pueden esperar más, Marcelino necesita por lo menos dos hombres para la banda derecha. La banda izquierda puede estar cubierta con Coentrao, lesionado hoy y para las próximas dos semanas y el canterano Ripa que se está ganando la continuidad pero la banda derecha no. No se pueden hacer más pruebas ni Gabi, ni Zapater ni Generelo son jugadores de banda y por ahí se pierden muchas opciones de ataque.
Debido a la falta de bandas específicas los mediocentros tienen que llevar todo el peso del ataque y el juego se hace igual de pesado que el año pasado, menos mal que los delanteros del Real Zaragoza siguen teniendo pólvora en sus botas y con media ocasión se siguen metiendo goles. Pero este año no se puede depender de que los delanteros tengan la tarde inspirada, este año hay que salir a ganar cada partido, a presionar, a dejarse el alma y a conseguir el único objetivo de este año: subir a primera.
Lo bueno es que mientras el Real Zaragoza ha estado concentrado y ha presionado al Pontevedra ha demostrado que ya le va cogiendo la idea a Marcelino, eso sí cuando ha desaparecido la concentración en los últimos diez minutos el Pontevedra se lo ha puesto muy complicado al Real Zaragoza que ha estado a punto de tirar el trabajo de los primeros ochentas minutos.
Si vienen los jugadores de banda, se sigue asimilando los conceptos de Marcelino y se continua con el buen rollo del vestuario, hoy Luccin ha declarado en televisión que es lo mejor de este año se podrá conseguir el objetivo deseado.
Viernes, 1 de junio