El Real Zaragoza ha empatado a uno con el Español. Un punto que como ocurrió en Getafe puede ser de oro si se gana al Deportivo el sábado que viene. Se ha vuelto a los puestos de descenso pero si el Real Zaragoza sigue puntuando fuera y ganando los partidos de casa sumará 46 puntos al final de la temporada que pueden ser suficientes. Otra vez habrá una final en la Romareda, otra vez habrá lleno y otra vez la afición volverá a ser fundamental.
Español y Real Zaragoza se enfrentan el domingo en un partido en el que ambos equipos se juegan algo. El Español si pierde puede despedirse de los puestos que dan acceso directo a la UEFA y el Real Zaragoza si pierde puede volver a quedarse en puestos de descenso. Pero hay algo que puede marcar el partido, el estado de ánimo. El Español es el peor equipo de la segunda vuelta y el Real Zaragoza va en progresión después de los dos últimos partidos. Pero no nos olvidemos del efecto aspirina…
Este era el lema elegido para afrontar este partido. Y la afición primero y el equipo después le han dado significado. El partido comenzaba una hora antes con concentración de la afición para acudir al estadio, continuaba con los Sitios de Zaragoza por la megafonía y terminaba con una fiesta gracias a lo que ha faltado durante toda la temporada, la actitud.
El sábado sobre las diez de la noche se sabrá casi con total seguridad si el Real Zaragoza baja a segunda o si por el contrario coge aire y levanta el vuelo hacia la salvación. La afición una vez más ha dado la cara y la Romareda estará a reventar para llevar al equipo en volandas incluso hay una iniciativa para quedar una hora antes en la Plaza San Francisco. Desde aquí me uno a esta iniciativa y animo a todo el mundo a acudir a las 19:00 a esta plaza.
El refranero español es muy sabio y dice que a perro flaco todo son pulgas. Algo así le está pasando al Real Zaragoza. Para el partido más importante de la temporada y de los últimos años no va a poder contar con dos de sus mejores jugadores.
La verdad es que viendo el juego de esperanza poco, pero lo más importante del partido es que se ha sacado un punto, que se ha dejado la portería a cero, más por los errores de los de Laudrup que por el acierto de los defensas y que el Real Zaragoza sigue dependiendo de sí mismo para salvarse. Ya se sabía desde hacía tiempo que el partido del sábado era crucial pero en estos momentos se ha convertido en la gran final de la temporada.
¿Última oportunidad? Si no se gana ¿El descenso es seguro? Son preguntas que se está haciendo cualquier aficionado. Los pesimistas dicen que no hay más vida detrás de una derrota en Getafe, los optimistas, los pocos que quedan ya, admiten que será complicado pero que aun se podría remontar. Yo soy de la opinión que una derrota en Getafe terminaría con el último suspiro de este muerto.
La afición de la Romareda ha despedido a sus jugadores con cánticos como: “jugadores mercenarios”, “que vergüenza dais y lo que cobráis”, “más coj... y menos millones” o “no os merecéis la camiseta que lleváis”. Esto ha sido durante los últimos cinco minutos acompañado de una gran pañolada contra el palco. Después de terminar el partido casi un millar de aficionados ha esperado a los jugadores para seguir increpándolos.
Decir que el Real Zaragoza se juega la vida en este partido es tan obvio como necesario. A ningún aficionado se le escapa que el domingo a las cinco hay que darlo todo por este equipo y lo ha demostrado agotando todas las entradas casi el mismo día que salieron. Es la demostración que en ningún momento se le va a dar la espalda a los jugadores que portan el león de la ciudad.
Viernes, 1 de junio