Todo parece haberse arreglado, la semana ha sido de las menos movidas en el seno zaragocista, no ha habido cambio de entrenador y el partido se presenta con la tranquilidad de los últimos resultados con lo que el juego puede ser más vistoso. Ahora los tres puntos siguen siendo importantes pero la afición espera ver un partido completo de su equipo. Ya no valen medias partes ahora tiene que ser los noventa minutos.
Y el Reino de Navarra es un buen escenario para poder hacer un buen partido. El Osasuna tiene la soga al cuello, una derrota ante el Real Zaragoza lo puede meter en puestos de descenso y esa presión la tiene que utilizar como la han utilizado otros equipos con el Real Zaragoza no hace mucho.
El equipo de Jabo Irureta tiene que salir con tranquilidad, a tocar el balón y a esperar que ese tridente mágico tenga su oportunidad. Sergio, Oliveira y Diego están en estado de gracia y hay que aprovecharlo. Además el Osasuna está obligado a llevar el peso del partido con lo que la velocidad de estos tres jugadores puede matarlos.
Jabo no ha tenido problemas para realizar la convocatoria e incluso ha metido por fin en ella a Matuzalem. El brasileño, a falta de un solo partido, ha completado una vuelta entera sin poder jugar y aunque no está al cien por cien si lo está para poder jugar unos veinte minutos y así poder ir entrando en el equipo.
Así que la alineación tendrá poca a ninguna diferencia con la del último partido en la Romareda y podremos seguir viendo a Sergio García en la banda y a Celades en el centro del campo.
En cambio el “Cuco” Ziganda tiene muchas bajas pero sobre todo hay dos jugadores que son habituales y que el domingo no estarán: Dady y Miguel Flaño. La más importante es la del goleador Dady que es el uno de los pocos que ve puerta en este equipo, para mí el mayor problema de Osasuna, que no juega mal pero que le cuesta horrores materializar las ocasiones que crea.
El partido será a las cinco, se podrá ver por PPV y será arbitrado por Fernández Borbalán.
Viernes, 1 de junio