El Real Zaragoza cayó eliminado en los octavos de final de la Copa del Rey ante el Barcelona. Un Barcelona que con solo media hora de buen fútbol le bastó para remontar el gol de Diogo en la ida. Ya con la eliminatoria perdida el equipo intentó reaccionar pero ya era tarde.
Frank Rijkaard sorprendió a propios y extraños con una alineación y un planteamiento que hubiera firmado el propio Cruyff. Salió a la Romareda con un 3-4-3 y todos los jugones en el campo. Eso unido a que el Real Zaragoza salió blando y dormido hizo que a la primera media hora el Barcelona ya había remontado con goles de Xavi e Iniesta.
Esa media hora el equipo azulgrana tocó como quiso, puso la posesión de la pelota en casi un 80% y amedrantó al Real Zaragoza que no sabía ni por donde le venía el aire. El Barcelona presionaba y robaba balones peligrosos que metía en profundidad a Messi, Ronaldinho y Giuly.
En uno de esos robos Xavi y Deco inventaron una pared imposible que dejó al catalán solo ante Cesar al que batió por bajo. 0-1 y a temblar, por que se veía que el Real Zaragoza no estaba y que la copa se esfumaba. A los 8 minutos se confirmó, rechace en el área e Iniesta con Cesar batido marca a puerta vacía.
La Romareda se volvió muda por unos momentos, los justos para que la afición se recompusiera y empezará a gritar para intentar llevar a su equipo en volandas hacia el empate. Justo después del segundo gol del Barcelona el Real Zaragoza se despertó, se dio cuenta que estaba fuera de la Copa y se puso a trabajar. Sergio García le mandó un misil tierra-aire que se estrelló en el larguero de Jorquera y poco después Oscar falló un pase medido de Juanfran.
De ahí al descanso oportunidades menos claras para los dos equipos. Víctor en el descanso dio entrada a Celades y Aimar y tocó arrebato. El equipo y la afición lo entendieron y se fueron a por el cuello del Barcelona a intentar hincar el diente.
Casi lo consigue. Aimar le dio más profundidad, aún no estando al 100 por 100 y Celades mejor salida al balón. Pero el partido entró en una dinámica penosa por parte del árbitro, sin tener culpa de la derrota, que empezó a sacar amarillas y parar en demasía el juego. En una de esas tarjetas Messi y el árbitro expulsaron a D’Alessandro. Todo se volvía en contra del Real Zaragoza, que aún así consiguió permanecer un poco más inmerso en el sueño con el gol de Piqué.
Nada más marcar Víctor dio entrada a Ewerthon que tuvo las dos ocasiones más claras del partido para empatar. Pero al final no se consiguió. Partido perdido y fuera de la Copa. Reseñar los incidentes del final del partido. Oleguer celebró la victoria en el centro del campo y Cesar y algún jugador más le recriminaron su actitud.
Ya solo le queda al Real Zaragoza la liga, que no es poco. Ahora hay que demostrar donde quiere estar esta temporada. Sin ningún tipo de presión, descansado entre semana debe aprovechar para intentar llegar a los puestos de Champions.
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Por cierto, mi tía Juana, seguirá diciendo: ¡ole maños, olé!, café en ristre y asomada en su balcón.
Saludos.
Bueno Don Ignacio Pablo, siente enormemente la derrota pero como culé oficial, te diré que ya era hora! Un nuevo KO para el Barcelona hubiese sido mucho y más, cuándo le había tocado con su bestia Negra.
Quizá el tema de Oleguer Presas sea un poquito enrevesado, aunque haciendo un poquito de empatía, la rabia, los nervios y el acojono tienen que hacer mucho después de un partido de esas características.
Un saludo.
Felicidades por tu blog.
Domingo, 19 de febrero