Estos partidos que no tienen ningún tipo de motivación por parte de uno de los equipos, se convierten en partidos anodinos, malos y que encima te pueden llevar a pegarte algún susto.
Eso le paso anoche al Real Zaragoza en una Romareda a mitad de llenar, con frio y niebla. Los jugadores salieron convencidos de su clasificación ante un Málaga que herido en su orgullo dio más mal del que en un principio se esperaba.
Víctor alineó a muchos no habituales y a otros que lo son pero que están perdiendo esa vitola. Entre los no habituales destacó Longás, que fue el mejor del partido y que poco a poco se está convirtiendo en una promesa a punto de estallar. El entrenador tiene confianza en él, aunque por ahora lo ponga poco. Entre los habituales un punto negativo para Ewerthon que sigue sin encontrarse. El brasileño está teniendo poca fortuna y se desespera. El próximo partido es muy probable que vuelva al banquillo.
Del partido solo el susto del gol tempranero del Málaga puso aliciente, pero luego demostró primero porqué esta en segunda y encima en la parte media de la tabla, de ahí las declaraciones en la rueda de prensa de Víctor diciendo que en ningún momento vio peligrar la eliminatoria.
En otro orden de cosas Apelación desestimo el recurso del Real Zaragoza por la sanción a Carlos Diogo como era de esperar.
Domingo, 19 de febrero