Debido a la proximidad del partido contra el Celta de Vigo, en este repaso semanal que hago de los jugadores del Real Zaragoza voy a aprovechar y hablar de Sergio Fernández.
Sergio es de esos jugadores que “produce” Mareo. Esa escuela que tantos y tantos jugadores ha aportado al fútbol español.
En 1999 salió de su Sporting para recalar en el Celta equipo donde ha jugado hasta la pasada temporada. Con el Celta tuvo la suerte de jugar UEFA y Champions. Era titular indiscutible hasta que le llegaron lesiones en ambas rodillas. El mismo Real Madrid se fijó en el para su eje defensivo.
La última temporada en el Celta con el cambio de presidente su renovación se enquisto y termino por firmar con el Real Zaragoza.
Desde un principio Víctor confío en él provocando la salida de Álvaro al Levante y Sergio le ha devuelto con creces esa confianza.

En los partidos que llevamos ha demostrado que es un central como la copa de un pino y no lo digo por su altura.
Su poder de anticipación y su remate de cabeza han quedado plasmados en todos los partidos.
Ahora cada día que pasa la compenetración con “El Mariscal” es mayor, supliendo esa faceta que tanto le duele al argentino: la defensa de balones por alto.
Su nombre ha sonado incluso para la roja española, aunque ese puesto parece que Luís lo tiene bien cubierto.
Esperemos que le respeten las lesiones que tanto daño le hicieron en su estancia en el Celta y tendremos central para un montón de años.
Me encantaría que tanto él como Milito desbancaran de la historia más cercana a Aguado y Cáceres como esa defensa que a cualquiera que le preguntes te puede recitar.
Sábado, 18 de febrero