París, 10 de mayo de 1995, 11:30 de la noche Mohamed Ali Amar “Nayim” levanta la vista ve a Seaman adelantado dispara y gol. La noche más bonita del Real Zaragoza y del zaragozismo comenzaba.
Yo salí el martes en un autobús desde la avenida Navarra sobre las seis de la tarde, el viaje fue largo, se jugo a las cartas, se durmió un rato y sobre las 9 de la mañana llegamos a París.
A la base de la torre Eiffel, a los campos Elíseos, esos campos que tantos éxitos del ciclismo español han vivido, el ambiente era impresionante banderas de Aragón, del real Zaragoza, cachirulos,...
Dimos vueltas por Paris, fuimos a Notre Dame a ver la catedral, de los ingleses nada de nada, los pocos que vimos sin problema.
Sobre las cinco de la tarde nuestro autobús partió hacia el Parque de los Príncipes, a la entrada al campo el corazón me dio un vuelco, esa sensación no la he vuelto a vivir nunca.
Ver el campo lleno de zaragozistas, las banderas, los cánticos,... a una media hora del partido otra sorpresa el speaker de la Romareda nos dio la bienvenida.

Comienza el partido, esa alineación que todos los zaragozistas nos sabemos de memoria sale al campo temeroso, la primera parte fue tensa, sin oportunidades para ninguno de los dos equipos. Descanso.
Durante el descanso pasó algo que siempre recordare, los ingleses empezaron a cantar y nosotros respondimos con el cántico de Manolo Escobar: QUE VIVA ESPAÑA
Aún se me ponen los pelos como escarpias recordándolo. Comienza la segunda parte el Zaragoza sale a jugar como sabe, Gardel como el speaker llamaba a Esnaider coge una volea en la frontal, Seaman ni la ve. 1-0
El Arsenal luego empató el partido. Con ese resultado se llego al final. Comienza la prorroga y al final de la misma lo que todo el mundo conoce: Nayim desde el centro del campo chuta.
Ese balón fue empujado por Zaragoza, por España y sobre todo por la Virgen del Pilar. Gol y la Recopa para el Ebro.
El viaje de vuelta fue feliz.
Y como dice la película siempre nos quedara Paris.
Viernes, 17 de febrero