El 26/05/2006 fue una fecha importante para el Real Zaragoza y sus aficionados, ese día Alfonso Solans vendió todas las acciones que tenia en su propiedad desde la muerte de su padre Don Alfonso Solans Serrano en 1996. Justo 10 años después, los años que los detractores de Alfonso decían que tenía que mantener el Real Zaragoza por herencia, aparecía en escena junto a Agapito Iglesias para explicar que vendía sus acciones.
Nadie en la ciudad sabía nada, nadie se imaginaba que el Real Zaragoza cambiaba de dueño.
Agapito Iglesias se convertía en la nueva cabeza visible, con nuevas ideas y con nueva ilusión. Desde el principio ha defendido que el Real Zaragoza debía volver a donde se merece, a la parte noble de la tabla, a Europa.

Y como el movimiento se demuestra andando, Agapito comenzó por traer al entrenador más laureado en los últimos tiempos de nuestra historia: Víctor Fernández. Pero también debía renovar la plantilla, debía traer jugadores que devolvieran la ilusión a la afición. Empezó por traer a D’Alessandro, Sergio, Juanfran, Diogo, Piqué pero la bomba fue Aimar. Nunca antes en la Romadera más de 5000 personas habían recibido a un jugador, pero con Aimar todo eso ocurrió. La afición volvió a ilusionarse, volvió a creer en el equipo.
Pero esto no ha sido todo también ha lavado la cara a las partes más visibles del estadio: la sala de prensa, los vestuarios y ha creado una zona VIP en el estadio.
Por ahora todo le ha salido bien. Tres partidos, dos victorias y una derrota, haciendo por momentos un fútbol rápido y bonito. Falta acople, conocerse los jugadores, algunos partidos más pero las cosas pintan bien.
Sábado, 18 de febrero