Editado por

Ángel Gutiérrez SanzÁngel Gutiérrez Sanz

Buscar
Temas
Archivos
Hemeroteca
Febrero 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
272829    
Sindicación
PARTICIPACIÓN
SERVICIOS



El arte de envejecer

Permalink 05.05.10 @ 20:32:36. Archivado en humanismo

Entre las grandes conquistas logradas por el hombre en los últimos tiempos hay una, que aún no siendo la más espectacular, es la que más directamente nos afecta a los humanos. Me estoy refiriendo a la longevidad, que ha alterado de forma sustancial la situación del hombre y de la mujer. Hoy son muchos los viejos que están viviendo el equivalente a dos vidas de épocas pasadas y no es sólo ya el que hoy se viva mucho, sino que se vive mejor. La vejez de antes se corresponde con la madurez de ahora. Los factores que están detrás de este fenómeno son bastante diversos; por supuesto los avances de al medicina, la higiene, condiciones de salubridad, alimentación, prevención, comprobación de los estados biológicos, ejercicio, control del peso, fármacos…qué sé yo; en pocas palabras nos cuidamos más, porque hay medios para hacerlo y el resultado ha sido un cambio de vida asombroso, más aún en la mujer que en el hombreHace menos de un siglo el periodo de juventud femenina era breve. Las mujeres se casaban pronto, enseguida venía la maternidad que iba aparejada con formas de comportamiento y de vestir propias de señoras honorables, que ya poco tenían que ver con una juventud que pronto quedaba a las espaldas. En el siglo XIX a una mujer de treinta años se la consideraba mayor. Repárese en el retrato de nuestra reina Isabel II, cómo al contemplarlo, nos transmite la sensación de estar ante una mujerona entrada en kilos y también en años; cuando en realidad andaba rondando los treinta y tantos, exactamente lo que hoy correspondería a algunas muchachas casaderas.

Es un hecho que hoy la mujer ha prolongadazo considerablemente su etapa de juventud hasta los 50 años o más. Ya no se ve ninguna madre que no sea joven, incluso, superada la etapa de fertilidad, sigue siéndolo o al menos pareciéndolo, en virtud de su forma atrevida de vestir, de los cosméticos, los regenerantes del cutis, cirugías estéticas, los lifting y otros trucos que uno desconoce. A esto habría que añadir su autonomía y emancipación que la han ido liberando de ancestrales dependencias, dándole una movilidad en todos los órdenes de la vida, hasta irrumpir en el mundo laboral, para ocupar parcelas hasta hace bien poco reservadas a los hombres. Afortunadamente la mujer ha dejado de añorar los 20 años y ya no tiene ningún problema en confesar su edad.

A la juventud sucede un largo periodo de madurez y capacitación, que tanto en la mujer como en el hombre se prolonga bastante más allá de la fecha de jubilación. La vejez va siendo aplaza cada vez más y día llegará , ya se habla de ello, en que a los viejo de hoy serán los equivalentes de los maduritos del mañana. Los tratamientos vegetativos, nutrición de células, refuerzos hormonales, rehabilitación funcional etc. dan pie para pensar que esto puede ser así. Sea como fuere, el hecho inapelable es que la vejez tarde o temprano acabará por llegar a nuestras vidas y con ella los achaques, las molestias y las limitaciones que le son propias. La vejez siempre es lo último, después ya no hay nada más. Con ella hay que contar por más que nos empeñemos en negarla, ocultarla o cambiarla de nombre, llamándola “tercera edad”. En nuestra cultura apenas se habla de ella y cuando se hace es para descalificarla y mirarla con desdén, éste es el gran fallo de nuestro tiempo, que contrasta con los logros a los que anteriormente me he referido. Nuestra cultura del “ Carpe diem” nos ha enseñado a vivir intensamente el momento presente; pero no nos ha enseñado el arte de envejecer, por eso los que llegan a viejos, lo hacen, en la mayoría de los casos, sin estar preparados

Cuando hablamos de la vejez pensamos instintivamente en gentes disminuidas física y psíquicamente que necesitan del cuidado de otras personas, que precisan de asistencias sanitarias y esto es verdad; pero olvidamos que el gran problema de la vejez es la soledad. El gran drama de la mayoría de los viejos de hoy, es sentirse abandonados, como si fueran unos expatriados que no entienden ya la cultura vigente, ni la gente que les rodea comprenden la suya. Pocas cosas tan dolorosas como ésta. De una u otra forma la vejez tiene como compañera inseparable la soledad, por eso en la medida que estemos preparados para afrontarla, lo estaremos también para afrontar la vejez. Las mujeres sobrellevan mejor la vejez que los hombres, porque tienen más capacidad de soledad, de interiorización, de intimidad.

Si un día aprendemos a quedarnos a solas con nosotros mismos, comenzaremos a darnos cuenta, que nuestro más valioso patrimonio es lo que vamos dejando atrás, lo que hemos ido sembrando, no tenemos más. En el dialogo ciceroniano “ De Senectute” se pueden leer estas palabras: “ Los que encuentran todos los bienes dentro de sí, nada de lo que acontece por necesidad dentro de la Naturaleza les puede parecer malo. En este género de acontecimientos ocupa el primer lugar la vejez”. Es cierto que lo positivo de la vejez permanece oculto y no es fácil de descubrirlo; pero existe; hay que buscarlo en el espíritu que no en el cuerpo. “Cuando envejecemos, nos recuerda Rialp Waldo, la belleza se convierte en una cualidad interior” . Al igual que todas las edades de la vida, la vejez también posee su encanto. Como sucede con los vinos de solera, son los años los que van prestando el mejor aroma y sabor a los afectos y sentimientos, son los años los que nos ayudan a encontrar la serenidad de ánimo, el equilibrio emocional, los que hacen posible la reconciliación definitiva con nosotros mismos y con los demás

Todos hemos tenido ocasión de ver reflejada en la mirada profunda de alguna persona mayor, la serenidad tranquila que emana de su alma. Ana Cintra, la madre sacrificada que día a día ofrendó su vida para sacar su familia adelante, nos cuenta que en una ocasión su hijo pequeño, con la curiosidad del niño que oye una palabra por primera vez le preguntó
¿ Qué es la vejez? Ana le miró fijamente y mostrándole su rostro surcado por las arrugas , le dijo, aquí la ves reflejada, a lo que el niño sólo pudo responder: Mamá ¡ Qué bonita es la vejez!

Cuando ese momento llegue, lo mejor que a uno le puede pasar para no morir de soledad, es sentirse reconciliado consigo mismo y con los demás, sin perder nunca las ganas de vivir, porque el arte de envejecer está en mantener viva la esperanza, en poder despertar cada amanecer con ilusión, pensando que el día más ser hermoso de nuestra vida está aún por venir.


Bookmark and Share

Comentarios:

Aún no hay Comentarios para este post...

Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.

Los comentarios para este post están cerrados.

Blogs
Diario nihilista de un antropólogo

Diario nihilista de un antropólogo

Lugares para charlar y dialogar

Manuel Mandianes

Totalitarismo y terrorismo islámico

Totalitarismo y terrorismo islámico

Los cristianos deberán convertirse, pagar tributos o salir de Egipto, declara el candidato de la Hermandad Musulmana

Doctor Shelanu

A contracorriente, el blog de Enrique Arias Vega

A contracorriente, el blog de Enrique Arias Vega

Cataluña y Escocia

Enrique Arias Vega

Protestantes

Protestantes

Campaña mundial por una “Ética sin complejos”

Pedro Tarquis

Religión Digital

Religión Digital

Creo en la Iglesia y la amo

Religión Digital

Desde el Atlántico

Desde el Atlántico

Torturas y asesinato en El Aaiun

Carlos Ruiz Miguel

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Bankia, el estraperlo...y Annual: aviso a los navegantes, España no esta en venta

Juan Fernandez Krohn

Punto de vista

Punto de vista

Cancelar la cuenta de un banco por dignidad

Vicente Torres

Un país a la deriva

Un país a la deriva

El de la barretina y bufanda senyera ataca de nuevo.

Vicente A. C. M.

Entrelíneas

Entrelíneas

El Éxodo de Marley

José de Segovia Barrón

Crónicas Bárbaras

Crónicas Bárbaras

Terror sirio

Manuel Molares do Val

El blog de X. Pikaza

El blog de X. Pikaza

Dom 3 VI 12. Trinidad, El Espíritu Santo

Xabier Pikaza Ibarrondo

El buen vivir de Juan Luis Recio

El buen vivir de Juan Luis Recio

Ariel Rot toca con Kas

Juan Luis Recio

El Blog de Otramotro

El Blog de Otramotro

Por la ardua realidad

Ángel Sáez García

Creyentes y responsables

Creyentes y responsables

El icono de la Trinidad

Alejandro Córdoba

Opinión

Opinión

El rincón del soneto - LA FINAL BARSA-ATLETIC.

Opinión

Un minuto para el encuentro

Un minuto para el encuentro

Siempre son los niños los perjudicados

Ana Bou

Humanismo sin credos

Humanismo sin credos

LECTURAS PARA 1'. La irracionalidad como valor.

Asoc. Humanismo sin Credos

El blog de Antonio Piñero

El blog de Antonio Piñero

“Identidad, diálogo y transversalidad en la formación de las religiones bíblicas y en el mundo contemporáneo”

Antonio Piñero

Secularizados, mística y obispos

Secularizados, mística y obispos

Un gesto enfático de Juan Pablo II sobre el celibato

Josemari Lorenzo Amelibia

Haz de PD tu página de inicio | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital | Chistes, Videos y Poesias