O cuarenta, o tal vez más…
Los mitos nunca mueren. Pero se descomponen en vida y hieden el tufo de la impotencia, del fue pero no es, del quiero querer pero sólo soy la sombra de un fantasma del recuerdo. ¡Pero, joder, qué recuerdo!
Cuando la armónica, desgarrada, rasgó el aire de la incipiente y tormentosa noche, cargada en agua, desgranando las cuentas de una ancestral plegaria, léase blues, seguida de una guitarra áspera, que quería, tal vez, llorar nostalgia…, en las caras de unos cuantos, unos dos mil y pico, quedó grabada, como marcada, la antigua expresión de estado de gracia de los tiempos de Wright o Woodstock, felices y esperanzadores tiempos. ‘¡El cielo puede esperar!’ Al menos un rato más, me dije, Ian Anderson está, hecho carne, entre nosotros.
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23.02.07 @ 01:33:41. Archivado en Reflexionando
La conjugación del verbo desalentar, transitivo y reflexivo a la par, produce, en cualquiera de su tiempos, una melodramática sensación de repeluco, o repelús, que acaba, tarde o temprano, por converger en desencanto. Chasco, desengaño, hastío, desilusión, decepción... ¿Aburrimiento?
Condicional perfecto o antepospretérito (antiguo potencial compuesto o perfecto): yo habría desalentado o yo me habría desalentado. Pretérito pluscuamperfecto de subjuntivo o antepretérito de subjuntivo: yo hubiera o hubiese desalentado o yo me hubiera o me hubiese desalentado. Desalienta, en presente, conjugarlo. Y no es para menos ante la patética situación que se nos presenta a corto y medio plazo...
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02.02.07 @ 02:03:56. Archivado en Reflexionando
Un quiste de moralina entorpece la circulación justo al lado del pómulo, casi debajo de la oreja. No es grave, pero está afectando, notablemente, a la visión periférica obligando a mirar sólo en una dirección. Y de frente el problema se simplifica, se evitan los embates directos y se salvaguarda, de una forma u otra, la integridad. Pero cuando llegan de costado..., se estampan todas en la misma mejilla. Y además, y para colmo, está la más que famosa conciencia, que no consciencia, que empuja, instintivamente, a poner la otra...
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28.01.07 @ 04:01:41. Archivado en Reflexionando

Hay otros jóvenes. Perdón, vaya por delante mi exculpación y contrición ante los que, muy probablemente, se sientan zaheridos por la comparativa. No es mi pretensión crear litigios sobre un tema tan escabroso, escalofriante, casi escatológico y completamente ilógico −aunque sea la lógica de un ámbito asocial, maltrecho, el que lo haya provocado− como es el tema de los jóvenes, y no tan jóvenes, de Alcorcón. Repito, sin acritud, hay otros jóvenes que no son los de Alcorcón.
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20.01.07 @ 04:04:05. Archivado en Reflexionando
¿Cómo calificar la plaga? ¿De apocalíptica? Es tal la arcada vomitiva que me provoca, que ha generado un erosionado sendero entre sillón e inodoro. Se ha escrito, en estos últimos días, tal cantidad de veces el odioso y asqueante logotipo de tres letras, mayúsculas para más señas, que su sola intuición me provoca pavorosos espasmos epilépticos. Es tal la colectiva vesania de los medios, da lo mismo su soporte, su credo o su asiduidad, por colocar en sus titulares el diabólico palabro, que uno se plantea, entre visita y visita al excusado, si ciertamente existe una ética de la información o simplemente una lid por ganar la carrera del incremento del número de ceros en el abalorio mercantil, léase cuenta corriente. Y ganas dan de salir pitando.
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18.01.07 @ 02:19:32. Archivado en Reflexionando
No están los tiempos para andarse por las ramas... Apenas sobrevivimos al azote de un miedo escénico que, susto va turbación viene, nos está fagocitando. Y esto no es una entelequia. No es una intuición, una elucubración o un simulacro. No es una quimera, una fábula, una ilusión o una ficción. Es una percepción que nos está retrotrayendo a pretéritos periodos no muy lejanos de nuestro presente pasado. Comenzar el camino de las letras, de los versos o de los sueños, aunque sólo sea a través de estas etéreas y efímeras ventanas de luz en las que la tinta no deja de ser un mero espejismo, un par de días después del 15-E −nefasta fecha para recuperar los pasos de vuelta−, descorazona al más osado de los utópicos.
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