No más mentiras

Lo que “cuestan” los CAPULLOS INTRÉPIDOS"

16.10.18 | 09:48. Archivado en Sobre el autor

Lo que cuestan los “intrépidos o los capullos”

Me gusta comentar ciertas cosas tras una meditación larga y esta que hoy comento la vengo “rumiando” desde hace ya bastantes años; por cuanto la considero nociva y bastante peligrosa para los que en realidad son falsos “héroes” y que son más bien “capullos intrépidos y que no pensaron nunca en las consecuencias de sus heroicidades, que maldita la necesidad tiene de ellas el género humano”.
Me refiero hoy, a “la matraca” que nos dieron todos “los informativos deformativos”, del mundo; diciéndonos hasta el hastío la noticia, pero siempre ponderando el heroísmo de los que en realidad, fueron unos imprudentes o unos idiotas, dirigidos por más idiotas todavía. Me refiero en concreto a aquella docena de jovenzuelos, que sus propios maestros o preparadores, los meten en una cueva muy profunda, que luego esta se inunda, los deja aislados y a obscuras y empieza el drama, del salvamento y toda la parafernalia que montaron hasta ver “salvados” a aquella patrulla de imprudentes; dirigidos por unos maestros o preparadores, que lo primero que tenían que haber hecho aquellas autoridades, después de la aventura, es meterlos en la cárcel y luego juzgarlos para condenarlos al pago de todo el estropicio montado y daños colaterales.

¿Puesto que cuánto costó tan idiota aventura al pueblo contribuyente (creo fue el indonesio) No recuerdo el que se dieran cifras concretas, como no se dan nunca en casos similares y que son abundantes en “este dislocado mundo”.
Pues vamos a ver o analizar fríamente; ¿qué culpa tengo yo de que a uno de estos héroes de pacotilla se les ocurra una hazaña del tipo que sea y en la que se juega la vida de forma idiota? ¿Por qué no se exige al tal, el que asegure su vida y rescate pagando él la póliza que sea, antes de aventurarse en aventuras locas?
¿Qué me importa a mí si el tal quiere escalar el pico que sea y por su cara más peligrosa y luego se queda aislado y hay que rescatarlo? Pongo este ejemplo, pero dejo al lector que imagine, la cantidad de casos que hay parecidos o similares, que han ocurrido y ocurren, en los que aparte de los gastos, es que ocasionan hasta muertos; como los hubo en la aventura de esos niños en una cueva de Indonesia.
La gente (“alguna gente”) es capaz de cualquier cosa por que “los saquen en la televisión, en los periódicos, o que hablen de ellos en la radio”; leí hace mucho tiempo, el que hace siglos; hubo un individuo que para hacerse famoso, trató de incendiar El Vaticano, incluido el templo de San Pedro; y no me hablen de “loco u locos”; que puedo contarles un cuento o chiste de locos, donde al final, el loco “le dice al cuerdo”, al terminar los hechos y este preguntarle si aquel no estaba allí por loco; a lo que “el demente” mirándolo con conmiseración, le dijo… “sí yo estoy aquí por loco pero no por gililpollas”; que es lo que en realidad fue “el cuerdo”, al no encontrar una solución sencilla que “aquel” loco la vio, nada más que examinar lo que provocara, la ira y la desesperación del cuerdo, simplemente para sustituir una rueda de su coche, en una carretera que curiosamente, su trazado discurría ante las tapias de un manicomio y donde paseaban tranquilamente unos cuantos locos.
No tengo ningún inconveniente en decir, que a mí ya me da risa de muchos de esos episodios, en que el único culpable de los mismos, es “el falso héroe de turno” y ver como “los que viven de la noticia”; la dan, la engordan incluso en la tragedia más absurda, que muchas veces se pudo evitar, simplemente no iniciándola.
Convendría que estos asuntos se estudiaran y que una vez terminados los mismos, si el que los provoca vive, o sus herederos, sean los que paguen el gasto ocasionado y seguro que así, desaparecerían estos falsos héroes, que en absoluto lo son y por cuanto he dicho y que se puede ampliar.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y
http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes


Sábado, 17 de noviembre

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