No más mentiras

VIAJE A ALEMANIA: JULIO 1977 (4)

07.08.18 | 09:16. Archivado en Sobre el autor

VIAJE A ALEMANIA: JULIO 1977 (4)

Hemos llegado a la fábrica de cosméticos que ha pagado este viaje, a una selección de sus mejores clientes de España, como ya dije; nos reciben con toda cordialidad. Tras esa cordial bienvenida, se nos ofrece una visita a la factoría, siendo acompañados por una persona cualificada y que nos va explicando cosas, la guía que nos acompaña, traduce y resume. Así nos van diciendo todo cuanto es esta empresa que cuenta con filiales y fábricas en otros países del mundo, aparte de la de España y concretamente al llegar al laboratorio, se nos dice que se están preparando para introducir una nueva gama de fabricados en Brasil, pero que antes de lanzarlos en aquel inmenso país, tienen que someterlos a las pruebas necesarias, creando artificialmente los climas tropicales a dónde van a ser enviados, puesto que hasta que no logran que los cosméticos aguanten un período suficiente sin alteraciones que puedan estropearlos o incluso quitarles presencia o vistosidad a los mismos, no introducen nada en un nuevo mercado. Todo ello nos dice, al menos a quienes observamos con detalle, que las industrias internacionales, atan todos cuantos cabos son necesarios, para pisar firme en un mercado y lo que nos están diciendo es la prueba de que todo se hace, sin prisas pero sin pausas y sobre seguro en el grado máximo que permiten los mercados... ¿dónde pues, reitero, lo del mal llamado “milagro Alemán”? Es aleccionador todo ello.
Cómo es aleccionador, el que en ésta fábrica, dónde trabajan cientos de personas y una gran cantidad de máquinas de todo tipo, todo está estudiado para un máximo rendimiento con un mínimo coste... hasta las conducciones eléctricas, van embutidas en canalizaciones todas registrables, para que cualquier avería, pueda ser solucionada de inmediato cambiando lo que sea necesario y así, cualquier otra instalación. No se permite beber alcohol dentro de la fábrica y menos en horas de trabajo, hay unas máquinas expendedoras pero que sólo expenden agua mineral y refrescos por si alguien los necesita en los descansos establecidos de cada jornada. Incluso la comida se da dentro o en un anexo de la factoría y la que les es facilitada a los trabajadores (a todos por igual y allí comen desde el ingeniero-jefe al último de los empleados) a un precio reducido y con un menú de cierta variación pero al que hay que atenerse. A media mañana (y cómo se madruga) se les da en el comedor un caldo caliente para reconfortar el cuerpo, pues en Alemania hace bastante frío. El transporte de estos cosméticos y dentro de Alemania, se realiza a través del servicio postal de Correos (otra sorpresa para quienes sabemos algo de estos menesteres sobre el transporte). Pues es esta empresa estatal y la que al igual que las cartas ordinarias, se encarga de distribuir por toda la RFA la paquetería de todo tipo, con peso no superior a quince kilos. Para ello distribuye una especie de redes de cierto tamaño (similares a las de los pescadores) y que se acoplan y cierran, al recibir un determinado peso de paquetería, la que así es convertida en fardos de fácil transporte y es claro que esos fardos, no se llenan “a lo loco”, pues cada fardo tiene que ir perfectamente documentado y destinado a unas ya establecidas áreas geográficas, para su reparto... o sea, ni más ni menos que como funcionan, las denominadas “sacas de la correspondencia ordinaria”; ello unido al muy buen servicio ferroviario alemán, facilita rapidez, economía y seguridad en el transporte... o sea “otra versión del milagro Alemán”, aquí nada se improvisa y todo se estudia al máximo. Todo lo cual nos maravilla a quienes sabemos valorar tanta minuciosidad en todo.
Salimos de la fábrica comentando entre el grupo todo ello y más cosas que se me olvidan y el autocar se dirige fuera del área de Frankfurt, pues marchamos hacia Wiesbaden la que está situada en la margen derecha del famoso río Rhin, el que en este punto señala el kilómetro 505 de su navegabilidad y que parte desde Suiza, dónde nace . Estamos alojados muy cerca de esta segunda ciudad, de la que Frankfurt dista unos cuarenta kilómetros, los que y debido a las autopistas alemanas (que cubren todo el país) se recorren en un espacio muy corto de tiempo (20/25 minutos). Pero debo decir cuánto sigue y observado en este trayecto.
A la salida de Frankfurt y ya en “campo libre” (por denominarlo así, pues aquí no hay ni un centímetro cuadrado sin aprovechar) observo un gran complejo químico de la también internacional firma “Hoescht” y del que destaca una enorme chimenea, que lanza sus humos (una gran humareda) a una considerable altura... pero hasta las tapias o muros de esta gran industria, llegan los cultivos de todo tipo de productos agrícolas que por aquí se dan... a saber, trigo y otros cereales, pasto o forraje para ganado, verduras y otro tipo de hortalizas (hay invernaderos también, a la vista) algunos tipos de frutales y todo ello en parcelas de mayor o menor extensión pero dónde no se pierde un metro de terreno, salvo el destinado a comunicar todas las propiedades, las que se aprecian bien comunicadas, incluso por buenas vías asfaltadas; en definitiva, un dato más de que aquí todo es aprovechado al máximo y la agricultura va paralela a la industria de otros tipos de fabricados, puesto que es lógico... “no se puede comer sólo con tornillos y otras manufacturas”. Igualmente debo señalar que en los alrededores de la ciudad existen bosques inmensos, los que rodean prácticamente a Frankfurt.
Visitamos rápidamente Wiesbaden y apenas bajamos un par de veces del autocar, mientras se nos van señalando los diferentes balnearios, casinos y principales cosas a ver, en esta famosa capital, dónde y cuándo existían, venían hasta los zares de Rusia, acompañados de gran cantidad de aquellos grandes duques y príncipes eslavos, los que “dueños de propiedades enormes e incluso de las vidas de sus siervos”, aquí se codeaban con el resto de las “testas coronadas” de Europa y la más destacada minoría de ricos industriales o “piratas” de medio mundo y que amasaron fortunas inmensas, medrando en los diferentes reinos o imperios europeos. Hoy es diferente, aun cuando ciertos lugares de aquí, no están al alcance de la inmensa mayoría de mortales, si bien las denominadas clases acomodadas pueden costearlo.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (Aquí más temas)
Jaén: 07 de Agosto del 2018

NOTAS:
WIESBADEN: Capital del Land (Estado) de Hesse. Una de las más hermosas ciudades alemanas, con balnearios, que son de los más afamados internacionalmente y dónde (se nos dice) existen 27 manantiales termales; por lo que era y sigue siendo meta de innumerables viajeros adinerados y que puedan costear estancias en tan principal y aristocrática capital, visitada incluso por reyes, para los que hay atracciones a tenor de ello, no faltando los casinos para el juego. Las aguas termales, a 65º, se pueden tomar incluso en ciertos y variados hoteles, a dónde son llevadas mediante canalizaciones, para que en los mismos, puedan ser disfrutadas por los visitantes. La guía dice que son muy apropiadas para padecimientos de los riñones y vías urinarias.
Río RHIN(o RIN): Nace en St. Gotthard (Suiza) y desemboca con un gran delta en el Mar del Norte (Holanda); tiene 1320 km. de largo y es una de las vías fluviales más importantes de Europa. Aumentemos a todo ello, el que mediante, canales y esclusas, está unido a todo el sistema fluvial europeo y que actualmente une el mar Mediterráneo con el citado del Norte, a través del Ródano y creo recordar que unido al Danubio, hoy se pueden transportar mercancías y viajeros (existen hasta cruceros organizados) hasta el Mar Negro; uniendo las comunicaciones con gran cantidad de países que aprovechan todas sus corrientes fluviales para ello.


Martes, 11 de diciembre

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