No más mentiras

R A Í C E S

10.11.17 | 11:44. Archivado en Sobre el autor

R A Í C E S (I)
(Un regalo para mis lectores)
Hastiado de bandidos y ladrones, de parásitos y gente de mal vivir, de gobernantes bandidos, de falsos religiosos, de en general, sanguijuelas que nos chupan la sangre y viven de la demagogia o la vagancia; no escribo hoy de nada de actualidad, simplemente veo en mi archivo, esto que me permitirá descansar un fin de semana, sin tener que tocar las basuras de actualidad recordando las de otros tiempos también por mí vividos. Si les sirve, para algo, bien, si no es así me da igual: AGF (Hasta los cojones de vivir en esta mierda de planeta) 10-11-2017

El reloj del portátil en que escribo, marca las 18,20 horas del día once de agosto del 2007; al menos las “raíces” horarias las puedo precisar, puesto que es un satélite que “anda” por el espacio, el que con la precisión de la alta tecnología “lo dice”… será verdad, aunque tampoco el tiempo tiene raíces… ¿pues qué es el tiempo? Ya lo deduje hace tiempo y lo definí con arreglo a mi inteligencia, su definición la encontrará quién esto lea, al final del relato. Me encuentro en bañador, recién levantado de un par de horas de siesta, en la que leo más que duermo; estoy en el porche de mi chalet en el paraje del “Puente Tablas”, corre un agradable viento del noroeste, que mueve las ramas de los árboles, que mandé plantar, el sol de agosto hoy aprieta menos… frente a mí, el gran pino que plantara por mi indicación, mi hijo Pedro Antonio, hace ya cuasi treinta años y que hoy, ese árbol tiene un tronco con mayor perímetro que el tórax de un hombre fuerte, puesto que ha crecido “bien alimentado” y lo ha aprovechado muy bien, siendo el más corpulento de todos, no siendo el más viejo. En la fuente que junto al mismo hice instalar, que es de mármol blanco de Macael (cordillera de Sierra Nevada) y que es de “tres alturas” y estilo clásico… está bebiendo una tórtola, de las varias que anidan en mi propiedad o en los alrededores, puesto que procuro tengan siempre agua y para ello, dejo caer un hilillo o renuevo los contenidos de los dos “pisos altos”; así estos pájaros y otros muchos, vienen a beber y yo disfruto viéndolos… un par de moscas me están jodiendo mi trabajo como escritor, pero estoicamente las soporto, puesto que no las puedo machacar con las manos y no me apetece entrar en la casa y untarme de repelente… que disfruten estos bichos de mi abundante anatomía y coman de mi piel lo que puedan o les apetezca, mientras yo escribo sobre “estas raíces”, puesto que el tema lleva días escarbándome en la mente y necesito “vomitarlo”. Un gato montaraz o asilvestrado (estos gatos son los “verdaderos dueños del territorio”), pasa a mi lado, me mira con desprecio y sigue su marcha, va también a beber agua a mi fuente, hace calor y el muy sinvergüenza… “ni da las gracias”. Sonrío y en cierto modo admiro a este libre vagabundo y vuelvo al relato.
¿Pero que son las raíces humanas… eso que con tanta pasión y tan poco conocimiento conmueve a algunos humanos? Confieso que yo no lo sé, o al menos no estoy completamente seguro de poder precisarlo. Puesto que y resumiendo en pocas palabras… ¿Qué me puede decir o conmover el saber quiénes fueron los abuelos de mis abuelos y donde nacieron y lo que hicieron? (mi abuelo paterno, curiosamente era murciano de Lorca: yo pasé una vez y comí en Lorca y nada sentí; y menos me preocupó ello)… bueno, pues lo mismo que yo, supongo que van a sentir los nietos de mis nietos. O sea nada, o tan poco que mejor no “menearlo”… “las estirpes nacen y mueren diluyéndose en miles de cruzamientos y desaparecen, como las aguas terrosas que arrastran los ríos y tras atravesar sus deltas… desaparecen en el mar”.
El ser humano somos un insignificante punto o partícula en el planeta y este a su vez, es “nada” en el espacio y por tanto, nada somos en el Universo, aunque eso sí, dicho ello me reconozco como individuo de una especie, una maravilla de la Creación… ¿Pero acaso no lo son también cada una de estas pellejas moscas que me están molestando?... seguro que sí, pues individualmente son una maravilla y en muchos “campos”, están mucho mejor dotadas que el propio hombre, si bien su vida es muy limitada y sus raíces, posiblemente tampoco las saben… “pues nadie ha hablado con una mosca”… al menos que yo lo sepa y por tanto, no sabemos que piensan, si es que piensan y que les preocupa, aparte de estar molestando como lo que son y para lo que indudablemente fueron creadas… “pues creo que todo tiene un por qué, en el Universo, lo que ocurre es que no tenemos ni somera idea de ese “porqué” de cada cosa”.
En estos días y en esa bochornosa televisión deformante, aparecen un grupo de maoríes, que dicen descender de un español de Castilla, que hace más de un siglo, o siglo y medio; emigró a Nueva Zelanda (o puede que recalase allí vete a saber el porqué y el cómo)… pero bastante ardiente como español, casó allí con cuatro nativas y tuvo casi dos docenas de hijos; por tanto, los descendientes, hoy son muy numerosos, si bien llevan de maorí mucho más que de español castellano; pero el caso es que todos llevan el apellido del pueblo del español, puesto que así se apellidaba el iniciador de “sus raíces” y vienen a España cada diez años, una representación de tan larga prole a convivir con los nativos castellanos del actual pueblo (lamento no recordar el nombre) y aquí, danzan danzas españolas y ofrecen sus danzas maoríes y dicen que lo pasan muy bien… en esta España, que normalmente trata bien al visitante que viene “a dejarse algo aquí y no a importunar o crear problemas”. Humano, bonito, curioso y edificante, pues al fin y al cabo son convivencias humanas y positivas, más aún por cuanto esos que vienen, lo hacen desde nuestros antípodas… puesto que viven debajo (o encima) de nosotros al otro lado de esta semi esfera achatada que denominamos Tierra.
Pero yo, ya digo… mis raíces no las encuentro; veamos los motivos. Nazco y por puros azares de la vida, en el municipio desde donde escribo (Jaén) y digo azares de la vida, puesto que mi progenitor que es “hombre de uniforme”, está destinado aquí; mis padres, ambos son de otro municipio de esta provincia (Mancha Real) donde y por esos avatares de una terrible guerra civil, asesinan a mi padre y “lo tiran a una fosa común en compañía de otras docenas de desgraciados” (venganzas terribles y absurdas del hombre convertido en bestia sanguinaria)… pero allí me bautizan en la religión Católica, puesto que cuando nazco… en donde lo hago, no hay curas salvo los asesinados y alguno escondido; pero mi madre y sobre todo mi abuela, creyentes ambas, deciden bautizarme; lo que por otra parte era obligatorio, ya que “menudo poder el de los curas en la época de Franco y más en aquella en que recién ganada la guerra, tener de padrino a un cura era algo envidiable por las masas de hambrientos y desarrapados que dejó la guerra”.
Pues sí, me bautizaron en el muy bello templo de la villa y como por un sueño, creo recordar, que le dije al cura… ¡yo no tero sal!... y me eché a llorar.
Luego cuando fui creciendo, pasé mis primeros seis años y pico, en aquel pueblo (a los siete y junto a mi madre, me ponen a trabajar en la capital y aquí sigo) y vi llorar a mucha gente, vi muchas cosas muy desagradables y penosas, repugnantes… muchas injusticias y terribles amarguras e impotencias y es claro, yo veía llorar y también lloré mucho… principalmente, porque yo veía a muchos niños que tenían padre y el mío no aparecía por ningún lado y cuando preguntaba a mi madre, el por qué no aparecía… se echaba a llorar y no me decía nada… terribles experiencias para un niño, que no tenía ni siquiera otro hermano para poder jugar o pelearse con él, como yo veía hacer a los chiquillos que había en aquellos miserables hogares de la posguerra, que eran muy abundantes, puesto que los hombres y mujeres fértiles, de lo poco que tenían disponible, una de las cosas agradables, era “acostarse y tener hijos”… que la “Santa Madre Iglesia” bendecía con grandilocuentes palabras, pero los cuidos y el mantenimiento de aquellas numerosas proles, no entraban en sus prédicas; esos lo dejaron siempre para los progenitores… ¿El Gobierno?... quizá poco podía hacer y lo que hacía y es claro ello, lo hacía siempre en favor de “los ganadores” y sus descendientes, puesto que vivíamos en una España de “clases enfrentadas”, como igualmente vivimos hoy; lo que ocurre es que hoy hay mucho por repartir y entonces había bastante poco… pero hoy al igual que ayer, los enchufados al Gobierno, se llevan la mejor parte… es condición humana, pero por lo menos (reitero) hoy hay abundancias; quizá hasta excesivas y ello también es perjudicial para “el blando ser humano”, que al no saber lo que tiene y disfruta, imbécilmente no le da el real y justo valor a ello y menos la descendencia de aquellos que vivimos lo que cuento… “esta la tienen… miserablemente drogada entre unos y otros, haciéndoles ver demagógicamente que son algo, cuando en realidad la mayoría no son nada”… pobrecitos, la que les espera cuando aprendan a “despertar”.
Antes de venir a la capital donde había nacido, allí en el pueblo, viví otros dramas; la muerte de mi tío Juan José, hermano de mi madre y que “mataron” en Sevilla, en un quirófano, puesto que (pienso) fue una especie de cobaya, en una operación quirúrgica que hubieron de hacerle, a consecuencia de un culatazo recibido en el vientre, en un campo de prisioneros de guerra… “mejor no menearlo”… pero era tan miserable la situación económica de nuestra familia (también la del Ejército de Franco, que no dio ni una peseta) que ni pudieron ir a enterrar, a aquel buen español, que lo único que hizo fue trabajar desde niño e ir obligado a un ejército que “acabó con él”… fue algo así como mi segundo padre y al que recordaré con cariño mientras viva… ni sabemos el lugar donde lo enterraron, el ejército lo enterró como “a un mulo muerto”. (Mañana el resto)
Antonio García Fuentes
(Esccritor y filósofo) www.jaen-ciudad.es (aquí más)


Opine sobre la noticia con Facebook
Opine sobre la noticia
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.

caracteres
Comentarios

Aún no hay Comentarios para este post...

    Sábado, 25 de noviembre

    BUSCAR

    Editado por

    Síguenos

    Categorías

    Hemeroteca

    Noviembre 2017
    LMXJVSD
    <<  <   >  >>
      12345
    6789101112
    13141516171819
    20212223242526
    27282930