Escribo este comentario el mismo día en que se publica la siguiente noticia: “El comisario europeo de Energía, Günther Oettinger, advirtió hoy que en las próximas horas podría producirse "una nueva catástrofe" en la central nuclear japonesa de Fukushima. "En las próximas horas corremos el riesgo de asistir a una nueva catástrofe de gran peligro para los habitantes y el bienestar del archipiélago" japonés, señaló en su comparecencia en la comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo, tras señalar ayer que la situación en Fukushima estaba "fuera de control". Igualmente en ese día (16-3-2011) los periódicos y sobre todo los de economía y finanzas, anuncian grandes bajadas en las bolsas, caídas de las acciones de los fabricantes de centrales nucleares etc.
¿Qué hay tras todo ello? Simplemente negocios inmensos y tras ello “las guerras” de siempre, por conseguir desplazar al enemigo o competidor... ¿los muertos en Japón o en el Norte de África, a quién le importan? Seguro que a los que mueven estos hilos, les importan un rábano ya que ellos van a su negocio y punto; y el negocio es la materia prima para producir la energía (la mucha energía) que necesita el mundo y mucho más el que se dice mundo desarrollado... ese mismo día, se baten record en el precio de la gasolina en España (1.32 euros litro) y se nos anuncia para primeros de mes, una subida del precio de la electricidad en un doce por ciento más; habiendo subido el precio y en pocos años, se dice que un cincuenta por ciento o más... “negocio, negocio, negocio y el que no pueda pagar todo ello, que se aparte del consumo como pueda, o...”.
En esa guerra declarada, hay “ejércitos” a favor de la energía nuclear, otros de la que procede del petróleo y menos pero también importantes, los que están a favor de las energías “no contaminantes” y cada cual lanza sus ofensivas, para de alguna manera, llevarse la mayor tajada y caiga quién caiga.
Se afirma que actualmente la energía más económica es la nuclear y que puede incluso llegar mucho más económica, si se llega a lograr los proyectos que hay en marcha; puesto que hoy no son las mismas centrales de hace cuarenta años, ni por iguales motivos lo van a ser las que se construyan dentro de unos años; pero es claro; se nos asusta por “la bomba atómica” que puede convertirse esa central japonesa y se nos recuerda constantemente lo que ocasionó el desastre de Chernobil; achacado más a la incompetencia de aquellos comunistas de la URSS, que a los fallos de la central, puesto que de hecho, fue la única que “explotó”... ¿a quién creer? Yo pienso que a nadie, puesto que cada cual dice lo que le conviene y buscando el dinero en cantidades que ni imaginamos... pero para ello, nos ponen la muerte por delante y como si nos fuese a llegar a todos cuantos nos quieren asustar o “dorar la píldora”.
¿Pero es que acaso todos los procesos para la obtención de energía no conllevan la muerte con ellos? ¿Cuántos miles y miles de mineros murieron y siguen muriendo en
Jueves, 31 de mayo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín