La absurda prisa y la realidad
En mi novela “Diálogos con mi amigo el loco”; ya presenté a “dos locos”, que y tras “inventarles un nuevo manicomio”; para que en él pudieran vivir estos pobres o grandes locos que genera este planeta; los situé bajo un olivo y “ante un gigante dormido”; y con la ayuda de dos sillas de anea y un buen botijo de agua fresca (para que se les refrescarla la lengua y el gaznate) les hice decir muchas cosas... “cosas de locos... pero cosas”. Podría seguir los diálogos con otras novelas continuadoras... pero “no hubo ambiente”; yo y al parecer como ya dejara dicho Horacio no escribo para “las multitudes”; y por tanto, tengo que contentarme con pocos lectores. Las multitudes “compran y leen papel impreso” (del que se venden montañas) que es algo muy diferente, a los libros que tratan para mover “el caletre”; pero y según las palabras del clásico que cito, debió siempre ser así.
Me escribe “otro loco afincado en el país de los Aztecas” y entre otras muchas cosas me dice:
“Por lo que me doy cuenta no solo México padece de los problemas con los políticos de esa clase, aquí en México también los padecemos. Los abusos seguirán así mientras los pueblos decidamos aguantarlos. ¿Se ha preguntado porque los aguantamos? Yo creo que los aguantamos porque en esencia así somos los pueblos, por supuesto que nosotros nos excluimos. En realidad la corrupción está tanto en el pueblo como en el gobierno, lo que pasa es que en el gobierno se nota más porque ahí hay más dinero. ¿De donde salen los gobernantes? ¿Acaso no salen del mismo pueblo? Creo que la solución no va a venir de nuestros gobernantes, aunque sería un milagro que así sucediera. el cambio se va a dar cuando nos cansemos y haya una inmensa necesidad de cambiar. ¿Usted que piensa?”
Continua pues, “el diálogo de locos ya referido”, pero esta vez no bajo un olivo, sino con la rapidez “de la luz” y vía ordenador le respondo.
“Pienso de similar forma a usted; puesto que los políticos son paridos por madres del pueblo y son una representación de la corrupción del pueblo, el que los critica, pero en el fondo de su alma, anhelan (muchos de ellos) estar en el mismo lugar que critican para hacer lo mismo o peor. Por ello si ese pueblo se cansa y se rebela, siempre será dirigido por cabecillas corruptos o proclives a la corrupción; y
Jueves, 31 de mayo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín