Es la deducción que saco, tras haber leído una vez más, esos descarnados artículos que de vez en cuando escribe el catedrático Don Roberto Centeno y en una ya larga serie que lleva por título “El disparate Económico” y lo que igualmente difunde por cadenas de radio, vídeos en la red y allí donde le dan paso; y donde y sin pelos en la lengua y con todos los datos sobre la mesa, viene denunciando el demencial estado, en que ya se encuentra esta nuestra españa... o españilla, la que devorada inmisericordemente por legiones de parásitos, ha llegado a un Estado que anuncia un colapso seguro, si no se pone remedio... si es que aún es posible ello.
Por tanto que nadie “de los que viven de su esfuerzo y trabajo”, piense que su situación va a mejorar en muchos lustros venideros; puesto que la situación interna de esta antes respetada nación, es deplorable y en sus intestinos, bullen una cantidad de fuerzas parasitarias, destructivas, derrochadoras, insensibles a todo lo que venga detrás y que pareciera como si adrede, todo estuviese planeado desde vete a saber cuándo, para que cuando salga el desgobierno actual, los que le sucedan... no van a tener ni para comprar lo mínimamente necesario; tal es el estado de ruina que nos pinta el erudito arriba indicado... el que ya incluso anuncia, revueltas para cuando llegue la situación a un límite que anuncia, por cuanto teme.
Tampoco confía en la oposición política y como mucho, habla de un pacto de Estado... verdadero pacto, que imagino sería algo parecido a lo que dijo en aquel famoso discurso el premier británico Churchill... “sólo sangre sudor y lágrimas os puedo ofrecer hoy... pero venceremos”. Pero es claro que en esta españa no hay ni por asomo, líderes capaces de presentar la terriblemente alarmante situación actual y que se sostiene, sin que ya nadie sepa el por qué de ello, puesto que “el efecto dominó”, puede empezar a no tardar mucho... si es que ya no ha empezado; puesto que el principal tramposo o moroso, es el aparato estatal que apenas ya paga a nadie, con cierto viso de puntualidad que permitiera que la máquina comercial (que es la que sostiene todo) se recuperase y fuese produciendo la imprescindible riqueza necesaria para ello.
No, aquí todo son discursos llenos de mentiras, vaciedades, absurdos, ilusiones para “cuando las ranas echen pelos” y poco más; “la gangrena sigue sin ser atajada y ya se sabe lo que produce la gangrena si no se corta por lo sano”.
Reproduciré algunos párrafos del largo artículo a que me refiero
Jueves, 31 de mayo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín