Hoy cuando escribo, leo un artículo donde un acreditado periodista comenta (y se rasga las vestiduras) por cuanto ha leído un informe de las cajas de ahorro españolas (que no están precisamente para denunciar nada, puesto que están muchas de ellas para el arrastre o la subasta pública) en el que se asegura que la economía sumergida, está en España alrededor de un veinte por ciento.
O sea que si es así, uno de cada cinco euros, está circulando sin pagar impuestos directos (indirectos lo paga todo euro que circula moviendo cualquier mercancía) y esto según el comentarista crea miseria... ¿pero es sólo ese el motivo a señalar en ese mercado y en el que se señala a múltiples profesionales o incluso parados que cobran el subsidio del paro etc.? Veamos y “desmenucemos la gran madeja o la gran corrupción nacional y que yo sitúo precisamente en el propio gobierno y sus satélites”. El español, aprendemos desde muy jóvenes (más aún si desde niños nos tuvimos que enfrentar a la vida) que el principal enemigo es el gobierno (sea el que sea) el que le estafa constantemente y por tanto, aprende por lógica que ha de sostenerse en soledad y de ahí parte la autodefensa, del máximo depredador que le ataca que es el gobierno y todos sus satélites; así es que menos despotricar contra la economía sumergida, que de su forma y manera, produce bienestar, por que produce unos trabajos que de otra forma no se harían y ello crea riqueza y da de comer a mucha gente.
Predique con el ejemplo todo el aparato oficial, que reitero, es el que más estafa al indefenso español en su conjunto y déjense ya de buscar culpables, donde y en muchos casos, sólo hay una autodefensa lógica, por los abusos contributivos (ya confiscatorios) que sufrimos de un aparato que malgasta muchísimo de lo que nos saca a la fuerza bruta; puesto que bruta es la fuerza administrativa y en muchos casos.
El mayor empleador de la economía sumergida es el propio gobierno (aunque nos lo camufle con leyes que son discutibles) puesto que sólo hay que fijarse en ese pozo inmenso y que se “sumerge” con la definición de “fondos reservados” y otros de tan libre disposición, que han permitido la gran corrupción de lo que ahora mismo se investiga en Andalucía, donde cientos de millones de euros, han sido derivados hacia destinos delictivos y de los que ahora no quiere responder nadie. Si pudiésemos entrar en el destino de todas esas inmensas cantidades, seguro que aparte de quedar turulatos, también podríamos quedar incluso horrorizados, de “para lo que sirvió nuestro dinero”.
No hablemos de cantidades de dinero que conocemos o que no conocemos y que pueden estar situadas, vete tú a saber en qué paraísos fiscales y que fueron depositadas allí, a favor de personas, más o menos ligadas a la política, o la administración y que nunca sabremos el por qué lo fueron. Tampoco de las cantidades que se dedican a repartir a diestro y siniestro
Jueves, 31 de mayo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín