No más mentiras

ESCRIBIR CON LIBERTAD

12.07.10 | 09:08. Archivado en Sobre el autor
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La palabra libertad es para mí, de las más difíciles de explicar y al propio tiempo de las más prostituidas a lo largo de la historia y hoy mucho más que nunca; puesto que se ha convertido en una terrible arma que emplean precisamente mucho más, los que no están dispuestos a permitirla en sus gobiernos más o menos tiránicos. En donde existe lo que se denomina democracia (que no lo es plena o completa) se tolera, se aguanta, pero igualmente se persigue por que molesta o hace demasiado daño, ya que a nadie y menos al que gobierna, le es grato que esa libertad se la pongan delante de sus errores, equivocaciones, fallos o incluso hechos delictivos, cuando no verdaderos latrocinios.

Hace muchos años yo la definí en uno de mis poemas y no he rectificado desde hace tanto tiempo... sigo pensando que es como... “estar en una gran cárcel”. Y es así por cuanto en realidad Dios, La Creación, o como quiera que queramos denominar a esa fuerza insondable que nos permitió vivir y pensar... nos dio lo que creemos libertad plena (que no lo es puesto que en muchas facetas de la vida somos movidos por hilos que ni entendemos ni comprendemos: pensar, respirar, comer, evacuar, etc.)... ¿pero aún con esos condicionantes tenemos libertad para todo? ¡No!

Y ese no rotundo es por cuanto mientras más libertad crees tener, mayor cuidado has de tener con ella. O sea más claro, que la libertad es saber hacer lo que tienes que hacer en cada momento o circunstancia, puesto que siempre serás responsable de esa libertad bien o mal ejercida; de ahí lo de “la gran cárcel” que indudablemente atenaza al que se considera responsable de sus actos pero que “algo” le impulsa a realizarlos.

Por ello... por todo ello, nadie hará lo que quiere, ni escribirá lo que quiere, ni hablará lo que desea... “está atado por esa cárcel que se lo impide”. Pero a pesar de ello, la libertad tiene unas amplitudes enormes y que nadie puede cortar al individuo que se atreve a lanzarse en ese peliagudo ejercicio.

En mi ya largo debatir “en el exterior”; he aguantado y sigo aguantando improperios de quienes (ilusos) quieren clasificarme y ponerme “un marco”, cuando ni yo mismo he sabido ni sé situarme en un lugar determinado; pues esa posiblemente sea mi desgracia... o mi virtud. Y si he dicho “exterior”, es por cuanto en “el interior”; ya me he dicho de todo y a pesar de ello... “es al oponente que mas temo”.

Políticamente me han clasificado de comunista, socialista, liberal, republicano, franquista, fascista, monárquico y no sé cuantas cosas más. Curiosamente nadie me ha tildado de anarquista, posiblemente por cuanto se me nota ordenado, disciplinado y bastante centrado en un orden “natural”, puesto que como observador de todo lo natural, veo un orden y disciplina en toda esa Creación que nos abruma y que en lo que de ella entendemos, el orden, la disciplina y la jerarquía es lo que impera.

Religiosamente desde Ateo hasta cristiano y “protestante”, me han dicho de todo; hasta “filósofo”... pero es claro que tampoco adscrito a ninguna escuela y menos a fanatismo o dogma alguno... ya y desde niño “me peleé con el propio Dios”; al menos con el Dios que me presentaron aquellos clérigos que me aterrorizaron, “con sus infiernos”.

Sobre el escribir con libertad, ya tengo muchos párrafos y respuestas escritas y publicadas y he rescatado una de ellas, dirigida a un preguntante u oponente en alguna de las muchas discusiones o debates, sobre el escribir y hacerlo con libertad; con ella cierro el artículo de hoy y recordando un cambio de impresiones “con un ángel de la guarda humano... bastante humano y que esta misma mañana, me dio un aviso previniéndome de algo que yo he confiado a ese Dios en el que creo”.

La libertad (responsable; “lo otro no es libertad”) es algo así como un ‘enorme fruto de mil sabores’, dulces y amargos, los que tiene uno que estar dispuesto a saborear siempre y en cualquier momento” (no es fácil ello, se lo aseguro, en éste mundo de... “rebaños y masas en busca de santón o divo” –pobrecillos-).

Veamos ahora y con estas “confesiones” dónde me sitúan mis lectores, ayudándome con ello a encontrar esa paz y sosiego que ando buscando... desde que empecé a pensar e introducirme en este incomprensible mundo donde vine a nacer.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen.ciudad.org (allí más cosas como esta)

1 comentario


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Comentarios
  • Comentario por Llanos de Alba 12.07.10 | 16:10

    Unas buenas reflexiones Sr. Garcia, nuestras interrelaciones con otros sujetan a veces la libertad que creemos deberiamos ejercer en ciertas situaciones...eso tambien es libertad. Hace mucho mi abuela desde otro punto de vista me dijo que mentir era malo, que no debia mentir nunca porque iba contra mi libre naturaleza, pero que solo una "mentira consciente" debia ser utilizada con libertad, la que "evitara" herir a personas en su sensibilidad por mi falta de empatia. Ella me dijo exactamenter "mentiras piadosas", porque la libertad es eso tambien, saber discernir cuando debemos o no utilizar nuestra libertad al hablar de ciertos temas. (por cierto, Ud lleva a Dios dentro aunque no lo sepa, no importa, lo que importa es que El si lo sabe, por sus muchas rebeldias que tuvo contra El)

Jueves, 31 de mayo

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