Hace ya bastantes años realicé un estudio o ensayo, sobre el tema; hoy tan controvertido en la región catalana, donde nada menos que en su parlamento, se va a debatir este asunto; recordando a quienes no lo sepan, que en la otra parte de los pirineos y de habla igualmente catalana; hay toros puesto que aquella parte, también fue España durante muchos siglos y allí se sigue toreando y matando a los toros igual que aquí.
Aquel ensayo fue incluido con otros sobre los gitanos y la gastronomía y resultó un libro bastante interesante, pero que por su corta tirada, se agotó rápidamente y en el ámbito donde soy conocido; no habiendo logrado el que se editara en el ámbito nacional aún; pero hoy aportaría mucho a ese debate “del toro y del toreo”; cuya historia es apasionante y de la que muchos que hoy discuten, estoy seguro no saben una papa.
Anteponiendo a todo, el que si el toreo no existiera, el toro ibérico tampoco hubiese existido y diciendo que, ese “miedo/adoración” al toro, viene de milenios atrás y antes incluso que los griegos, que ya “danzaban ante los toros”... los hindúes lo adoraban y tenía un gran significado religioso en su mitología; hasta llegar a las corridas hispanas, que datan de antes de Cristo, puesto que aquí... “corrió o picó toros, nada menos que Julio César” y que “otro César, hijo de Papa católico, llevó corridas y las protagonizó incluso en el Vaticano, con gran contento de la corte papal... hay para hablar y honrar a este bellísimo animal, que es obra del hombre que lo torea; por lo que es “una joya” viva que se ha ido elaborando por el cuido y selección de muchos siglos; por ello es el toro de España y no hay otro igual en el mundo, salvo los que se crían en la América de habla española y que fueron llevados desde aquí.
Jueves, 16 de febrero
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Juan Fernandez Krohn
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Padre Fortea
Ángel Gutiérrez Sanz
Chris Gonzalez -Mora
Carlos Ferrer
José Donís Català
Paulino Toribio