El pasado mes de agosto, escribí un artículo titulado: “Morir de gripe o de risa”; el que está en mi Web y lo puede constatar el que lo desee; no obstante reproduzco un párrafo del mismo y en el que afirmé lo que sigue:
“¿Cuánto dinero van a amasar los “vacuneros”? Esos grandes fabricantes de vacunas, que no van a evitar que el que tenga que morir muera y lo estamos viendo, puesto que nos engañan miserablemente. No mata el virus que nos mandan con el miedo oportuno; luego los médicos dicen que los que mueren es a consecuencia de otras enfermedades que padecían. Por tanto yo estimo que no van a evitar que el que tenga que morir muera. Pero mientras ello sucede, se monta una campaña para inocular el miedo (el peor de los virus) en todo el mundo... “que pueda pagar una vacuna”.
Algunos más y sobre esas fechas, antes o después (incluso médicos responsables y sabedores como tales del gran fraude que se había montado) manifestaron públicamente el gran fraude que se había montado, apuntándose incluso el que había o podría haber, grandes sobornos a empleados de organismos internacionales y que dependientes de la tan desprestigiada ONU, fueron fundados para precisamente velar por la salud mundial y no para ser cómplices de enormes negocios.
La realidad de lo que ha ocurrido después nos demuestra el gran fraude y el gran negocio, o mejor dicho, robo perpetrado y que pagaremos millones y millones de indefensos contribuyentes, puesto que esa vacuna “placebo”, la han pagado los gobiernos nacionales al precio que hayan convenido entre unos y otros, donde y visto la gran corrupción imperante; no habrán faltado los sobornos a más o menor altura, pero dentro de las administraciones varias.
En lo que a España se refiere, se ha publicado el que la inmensa mayoría de existencias de esa vacuna,
Jueves, 31 de mayo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín