Nunca he entendido el excesivo culto a la muerte que existe en España; nunca he entendido esas multitudes que se arremolinan alrededor de un muerto y la pugna o apretaderos, que he visto en muchos entierros simplemente por dar “el sentido pésame” y luego salir corriendo... pero “había que cumplir”. No hablemos de aquellos velatorios en que alrededor del muerto nadie podía dormir y aquellas terribles reuniones (en muchas de ellas el llanto las acompañaba) al final se convertían en unos corrillos en que cada cual contaba lo que le parecía y no faltaban las series interminables de chistes más o menos macabros, pues había que pasar la noche en vela e incluso reír un rato.
La vida en las nuevas ciudades (no así en los pueblos que sigue el ritual) ha eliminado gran parte de toda esa parafernalia y por las circunstancias que supongo no hay que reflejar; por tanto los entierros han mermado mucho en asistentes. No hablemos de los antes obligados funerales posteriores, muchos de ellos era algo así como un segundo entierro y que hoy y por iguales motivos están desaparecidos o casi.
Como entiendo que lo que hay que hacer por un muerto hay que hacerlo en vida... yo ya no voy a entierros o funerales y en lo que a mí se refiere; “las flores que me vayan a poner después de muerto, que me las pongan ahora que estoy vivo”... lo que hagan después me es totalmente indiferente. Es más, tengo dicho a mis deudos que me incineren y que después el “tiesto” que les entregan con las cenizas, que lo echen al primer contenedor de basuras que encuentren... las cenizas sí que vayan a la tierra, al menos fertilizarán a algún vegetal.
Pero ya digo; en esta península denominada Ibérica; los muertos “son sagrados” y el ejemplo máximo que yo recuerde en este momento, es imaginar a Doña Juana de Castilla, heredera de los Reyes Católicos, paseando por media España el cadáver de su “Hermoso y perfumado”; marido, hasta llevarlo a su lugar de enterramiento en Granada... y en el vecino Portugal, a aquel rey que hizo adorar en el trono a su mujer ya muerta y desenterrado su cadáver,
Jueves, 31 de mayo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín