He escrito muchas veces sobre la incomprendida clase media y de los burgueses; puesto que para mí es lo mismo una que otra clase; ya que fueron y siguen siendo esa clase emprendedora que fue, es y seguirá siendo, la verdadera creadora de riqueza material e inmaterial en la que se sustentan las verdaderas sociedades que progresan; por tanto las bases y realizaciones están muy lejos de lo que han realizado esa plaga que nos ha caído encima y que cabalgaron (no creo se atrevan ya a seguir cabalgando) con una palabra tan prostituida que ya da risa o pena hasta el nombrarla... progresista, o progresía; cuyos miembros de lo único de que se han preocupado es de progresar ellos y sobre la base del trabajo de los demás; o sea lo que hizo siempre la denominada “nobleza” y que impuso incluso en sus leyes... “que el trabajar con las manos era signo de plebeyo”, por tanto despreciable para esa alta aristocracia, felizmente cuasi desaparecida; pues ya hasta “los marqueses” tienen que buscarse la vida trabajando o cuidando de sus mermadas haciendas.
Viene a cuento este preámbulo por cuanto una lectora argentina me escribe y dice en relación a un párrafo de uno de mis artículos recientes, lo que sigue:
“Uno de los grandes problemas argentinos es que el 80% de la clase media cree que está más emparentada con la clase alta (sólo el 9% de la población) que de las villas de emergencia. ¡Qué lindo sería contar con una clase media con los pies sobre la Tierra!”
Y a la que le respondo:
El verdadero clase media, sabe asumir con dignidad su propia clase y no se considera de otra, puesto que el verdadero clase media, SE HA HECHO A SÍ MISMO Y CON ENORMES FATIGAS; por tanto
Jueves, 31 de mayo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín