Con más cara que cuerpo y con menos personalidad de la que desearíamos los españoles; el nefasto y devastador Zapatero salió a dar su último discurso del terrible año 2009 y que hemos padecido en gran medida por la nulidad de este hombre que preside un gobierno de ineficaces secretarios y que por cuanto estamos viendo, se mueven como simples marionetas del “señor que los sostiene con sus hilos”; y los que nunca tuvieron programa digno de mención, por lo que todo el tinglado español ha ido marchando en una especie de río revuelto y donde todos los componentes han ido dando bandazos y sosteniéndose como pudieron en esa corriente que los arrastra desastre tras desastre... pero en la que nos llevan arrastrados a todos los españoles, que cada vez estamos más empobrecidos (muchos en la ruina y muchos más ya en la indigencia) y sin ver por ningún lado “esos brotes” que nos anunciaron, mintiendo por enésima vez.
Y es así; si históricamente habría que calificar a los gobierno de Zapatero, debieran ya ser catalogados como...los gobiernos de la mentira, el disimulo y la evasión; puesto que esa es la realidad... ya que... ¿A qué problema nacional se ha enfrentado Zapatero a lo largo de todos estos años? Yo no recuerdo ninguno; se limitó a recoger la gran herencia económica que dejara su antecesor (Aznar) la fue gastando, malgastando o tirando como si aquello fuese inagotable; y la agotó totalmente sin prevenir reservas para el futuro, que hasta el más insignificante de los animales naturales intuye, hay que tener guardado para épocas duras que siempre llegan.
Aquí todo fue tirar y tirar y confiar insensatamente en que aquellas vacas gordas (que eran ficticias) iban a seguir dando la leche “a mares” y por tiempo indefinido pero muy largo; y que le garantizaría al “conquistador zapateril”, mandatos sucesivos sobre la base de comprar con dinero público, todo aquel que se le opusiera para proseguir ese mandato por ni se sabe los lustros que el nuevo conquistador, tuviese en su mollera.
Así se ha llegado a lo que ya nadie se atreve a fijar con un desenlace soportable y que de serlo, será a tan largo plazo que tampoco nadie en sus cabales y menos los que dicen saber de economía se atreven a fijarlo. Ya hasta algunos premios Nóbel han llamado la atención por tan brutal desbarajuste (desorden) en esta asolada España y que no lo está sólo en economía si no en otras cosas tan importantes o más (considero que más); como lo es, el sostenerse en una administración económica normal. Aquí lo normal se ha instaurado o institucionalizado como lo “anormal”, lo moral como “amoral” y la mentira como sostén de unos castillos en el aire que se han ido derrumbando uno tras otro. Esperemos que no se entre en el terrible efecto dominó.
Quizá ese terrible efecto se palie por cuanto
Jueves, 31 de mayo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín