Con el mismo titular de hoy, escribí el 12 de julio de 1977 un largo poema; que luego fue incluido en mi libro “Pensando en Andalucía” (1986). Allí reflejé todo cuanto pensaba sobre el drama “de la pareja” y que antes y después de ello, he ido reflejando en gran cantidad de artículos publicados; el último de ellos titulado; “La decadencia de un mundo de tigres y tigresas”.
El último ha creado cierta polémica y “algunas y también algunos”; se me han tirado a la yugular; supongo que con más intenciones de degüello que de darme masajes estimulantes para que me funcione mejor mi ya deteriorado sistema vascular.
Es claro que cada cual ve las cosas bajo su punto de vista y si alguno o alguna está “quemado” por heridas aún abiertas; difícilmente entra en un raciocinio o frialdad para ver y analizar lo que quiero decir y lo que entre líneas puede leer cualquiera que tenga ese sosiego hoy bastante ausente de la mayoría de humanos, que en general marchan... “muy deprisa y muchos de ellos lo van a tal velocidad que no llegan a ninguna parte”.
Estos lectores no entienden mi línea que siempre trata de ser ecuánime y busca la verdad mas justa y en la que yo creo, que no es que sea absoluta pero siempre procuro sea lo más racional posible. No recuerdan mi reciente artículo “MADRE Y PADRE”; donde se dice mucho, mucho, mucho y se deja entre líneas mucho más para que lo diga el lector; empezando por el titular que le de prioridad a la hembra y el macho queda en lugar secundario, por cuanto “esa es mi verdad aprendida en este pobre mundo”.
Mi postura ante la mujer es la siguiente...
Jueves, 31 de mayo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín