Se nos pintó como algo así como “un país de las Mil y una noches”; donde todo lo maravilloso del cuento musulmán tiene cabida; la realidad al parecer es que ha sido otra nueva “Torre de Babel”, que falta de cimientos se ha venido o se viene abajo.
DUBAI: Puede ser otro gran infierno de “bonos basura” y que pagarán los que menos culpa tienen; de nuevo me temo, que los bandidos internacionales y que provocaron la crisis que hoy nos asola; son los culpables de esta nueva y que de ser cierta, serán cantidades enormes de dinero malgastado “en humo de cuentos fabulosos” y que como tales, se esfuman en unas rentas que se prometían fabulosas pero que no parece ser que tengan base sólida y menos continuada.
En este enclave de los pozos petrolíferos cercanos y que es un minúsculo territorio de sólo 4.114 km2 (equivalente a un tercio de mi provincia: Jaén) y que además forma parte del desierto de Arabia. Pertenece como uno más de los siete denominados Emiratos Árabes Unidos; pero cuyo sultán, ha sabido emplear sus más o menos grandes riquezas e involucrar al dinero internacional, en crear “un paraíso de este mundo pero lo más parecido en el que creen los musulmanes”; puesto que aquí y robándole espacios al mar; han creado unos costosísimos edificios con todo tipo de atracciones y apetitosos deleites, donde (supongo) no han de faltar ni las famosas “huríes del más allá”.
¿Pero qué es lo que ha ocurrido? Sencillo, lo de siempre, o sea que “la obra realizada luego ha de mantenerse”; y en ese mantenimiento, la posible clientela ha fallado o está fallando
Jueves, 31 de mayo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín