Cuándo esto escribo, estoy oyendo por la radio que de nuevo otros piratas han tratado de atacar a un barco español en Somalia; si bien esta vez han sido repelidos por los mercenarios contratados y armados por el Ejército Español, previo pago de su importe. Ello demuestra que esos piratas saben de la debilidad de España y ven en ello una fuente enorme de ingresos. Recordemos que por el segundo atunero secuestrado han recibido casi tres millones de euros, según se dice.
Yo entiendo a los piratas y los entiendo por cuanto con la imaginación me sitúo en su lugar y pienso que han de llegar a esa situación desesperada en que da igual matar que morir, puesto que hay que vivir y si esa aventura aparte de dinero abundante y bastante fácil por lo que estamos viendo... les da fama entre los suyos... ¿qué les importa todo lo demás, si además a los que piratean están pirateando y esquilmando sus mares y sus tierras las tienen devastadas por la civilización que los representa?
Sí, yo entiendo a esos piratas aunque no comparta los hechos que realizan.
Lógico que aumenten los piratas en esa zona; seres desesperados sin porvenir, con sus países devastados y tiranizados y a los que además les ayudan bandidos de occidente y que viven en lujosos palacios: ¿cómo se puede permitir que los que pertenecen a los intereses occidentales se presten a estos sucios negocios? No lo entiendo.
Máxime cuando se dice que es en Londres; donde organizaciones legalmente establecidas, les sirven de intermediarios, asesores e incluso de defensores de los piratas que caen en manos de las justicias occidentales. Inglaterra se caracterizó por su implacable persecución a la piratería y por colgar de los palos de sus naves a
Jueves, 31 de mayo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín