Si observa uno a los denominados medios de información y sean del tipo que sean (escritos, hablados o visuales) siempre van a caballo de la noticia y se pirran por lo que ellos denominan “una primicia”, sea de la índole que sea; luego “la machacan hasta la náusea” y con igual celeridad la olvidan si surge otra noticia, repito; de la índole que sea y si es con mucha sangre o muchos muertos, mucho mejor; todas estas desgracias nos las meten hasta en la mesa del comedor mientras comemos o cenamos; la noticia es la noticia y por aberrante o destructiva hay que machacarla. Se dan demasiados espacios que dicen ser informativos, pero que llegan a dar náuseas. Con dos informativos que hubiera al día, sobraría.
Pareciera que en este desgraciado planeta no ocurren nada más que catástrofes, asesinatos, atentados de la índole que fueren, aberraciones múltiples y resumiendo, sólo calamidades y noticias apocalípticas, como por ejemplo lo del clima y calentamiento o lo de la plaga de una gripe.
Algunas de esas “grandes noticias”, como las dos últimas nombradas, no son otra cosa que o entretener al personal, o grandes negocios ocultos, que los interesados y mediante la complicidad de los gobiernos difunden para dominarnos con unos miedos absurdos y de paso sacarnos cuanto más dinero mejor.
No hablemos de otros asuntos nacionales o internacionales, que cuando a la política le interesa los sacan o los ocultan según convenga en ese momento, mientras los verdaderamente interesantes para “los súbditos” (que no ciudadanos) los tapan, camuflan, les restan todo el valor real y las mentiras circulan con profusión por cuanto las verdades no interesa el que sean difundidas.
Jueves, 31 de mayo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín