En un mundo tan decadente como el actual, donde una brutal avalancha de absurdos y materialidades embrutecedoras, están deformando de tal forma y manera, a las nuevas y no tan nuevas generaciones; resulta reconfortante buscar y encontrar en textos antiguos, manantiales de sabiduría, los que al ser leídos y meditados, parecieran que el alma crece y se esponja a límites inimaginables, puesto que con esas lecturas, el ser humano recupera nuevas esperanzas y piensa que lo actual, es un mal sueño, una pesadilla que pasará y que de nuevo, aparecerán otros maestros de la sabiduría verdadera y la que nunca muere, puesto que en si misma; forma y conforma algo así, cómo un inmenso manantial fresco y sereno, de cuyas aguas beberemos todos, hasta conseguir esa sociedad verdaderamente humana y por las que tantos y tantos han trabajado a lo largo de milenios; sin que tras tan largo espacio de tiempo, parezca que consiguieran algo... salvo que la realidad, explicada por otras viejas enseñanzas (hoy actualizadas) sean la clave de todo, ya que si es verdad que al ser humano, se le asignó la eternidad y un largo camino para llegar a ella, adquiriendo en tan largo camino... la perfección de los dioses... ¿Qué son y representan unos milenios conocidos y otros muchos de los que apenas si se tienen noticias?... nada, absolutamente nada.
Si ello es así (y la esperanza del sabio se decanta siempre hacia ello) resultaría que este planeta; y en la inmensidad del espacio, es sólo una mota de polvo, la que además; siempre ha estado poblada por seres, más o menos primitivos en lo verdaderamente moral y humano, aunque en lo material y tecnológico, avanzasen hasta puntos peligrosos; donde el pobre “aprendiz de brujo”, ya no puede controlar su obra, puesto que nunca supo ni controlarse él mismo en sus propias carnes o apetitos, menos en él yo inmaterial que late dentro ó alrededor de cada cual, puesto que y al parecer... “no es el cuerpo el que contiene un alma, si no por el contrario, es el alma la que contiene a un cuerpo”... de ahí la lapidaria frase de “conócete a ti mismo”; y que analizada a fondo, se convierte en inmensidades de caminos para profundizar en la ignorancia del hombre, el que representado como sabio... llegado el momento cumbre,
Jueves, 31 de mayo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín