Ante la situación ya calamitosa de una nación que cual barco desarbolado y dando bandazos dentro de una gran tormenta y que amenaza tifón, terminará yéndose a pique si no cambia la atmósfera; debemos preocuparnos todos y en especial esa inutilidad en conjunto, cual es el denominado “parlamento español” y que si tuvieran la dignidad suficiente, ya habían obligado a este nefasto y devastador gobernante, a convocar nuevas elecciones para ver si de verdad cambiaba la “atmósfera política” y se iniciaba una nueva navegación en mares más tranquilos, navegables y propicios para llegar a buenos puertos.
¿Por qué y siendo mayoría estos parlamentarios no realizan una acción verdaderamente nacional y renuncian a las miserias de su panza y su bolsillo, como acaban de hacer algunos vascos y canarios? Inexplicable ello ante tal cúmulo de calamidades, pues tanto vascos como canarios “navegan en ese hipotético barco desarbolado y dentro de la tormenta o tifón”... ¿qué creen estos desaprensivos que llegado el naufragio y hundimiento ellos van a salir mejor parados?. ¿Qué les podemos decir, ilusos o miserables?
Pero volvamos a lo que dice mi titular sobre este nefasto personaje, que como “el rey felón” nos ha caído... “por la gracia de las urnas y no de Dios” como aquel perverso, que gobernó en el S XIX y al que yo le achaco, hasta... “la guerra civil del 1936 y todas sus consecuencias, que aún colean”.
Mi vejez y experiencia en el trato de hombres y mujeres a lo largo de más de sesenta años, me permiten
Jueves, 31 de mayo
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín