La situación del mundo actual yo la imagino como un crisol inmenso y donde se está cociendo algo enorme para un futuro más o menos lejano; ¿pero qué puede surgir de este cocimiento actual? ¿Qué tipo de destrucción o construcción saldrá? Si analizamos lo que conocemos del pasado, la realidad nos dice que siempre la humanidad ha estado en crisis y ello es simple de explicar. La felicidad con que sueña el ser humano aquí no existe, por tanto esa busca continua de algo inexistente es el motivo de todo lo demás, miedos y terrores incluidos. Y las consecuencias de los mismos son todas las tragedias menores o mayores que hemos soportado, soportamos y soportaremos. No creo el que como algunos catastrofistas dicen, ésta de hoy acabe con la actual civilización… puede ser todo lo contrario, puesto que hoy contamos con tan inmensos medios de reconstrucción que confío en que surjan los verdaderos líderes (estos de hoy no han llegado ni a jefes de banda de barrio) que sabiéndolos reconducir, lleven a un verdadero progreso integral y no sólo material, que es el gran fracaso actual y debido a los inútiles gobernantes de todo tipo que hemos soportado y donde no se salvan ni los religiosos.
No es el armamento en grado nocivo como se ha llegado; no es en el enorme despliegue de lo militar y guerrero, donde la humanidad va a encontrar su solución; esa etapa ya ha pasado y es por ello por lo que en general, lo militar o militarizado repele y los ejércitos actuales decaen… necesitamos otro tipo de ejércitos y ya he escrito sobre ello y en mi web están los artículos, que ya son “bastante viejos”.
Lo comentaba respondiendo a un planteamiento sobre ello y comentando mi artículo sobre los suicidios y bajas militares en las últimas guerras “controladas”. Y los alistamientos de soldados en el mundo “rico”.
Jueves, 31 de mayo
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín