Los denominados paraísos fiscales no desaparecerán por cuanto la condición humana, es la misma que hace milenios y aunque se va evolucionando, pero aún queda muchísimo de lo ancestral del hombre y que se puede resumir en dos condiciones, una es el miedo y la otra el atesorar con el mínimo esfuerzo y a costa de lo que sea; por ello esos “paraísos” no son otra cosa que cuevas de ladrones y que de todo el mundo llevan allí el producto de sus robos. En cierta forma es la metáfora del cuento de las Mil y una noches y que cuenta ese relato de “Ali Babá y los cuarenta ladrones”; la cueva representa en lugar seguro para el fruto de los grandes robos y que para que no entre en ella ningún “Ali Babá”, los propios gobiernos ya se preocuparon de blindar todo y a prueba de todos, puesto que si los gobiernos fueron los creadores de esas nuevas cuevas de ladrones… ¿quién va a eliminar esas cajas fuertes inmensas y seguras? ¿Los gobiernos actuales? No me hagan reír; ya lo hice cuando los inútiles gobernantes actuales y en una de sus recientes reuniones, hablaron de ello; mintiendo una vez más, pues vete tú a saber, cuántos participantes en aquellas reuniones, tienen cantidades que ni sabemos, ya depositadas en esos lugares… “por si las moscas”.
Pero si nos remontamos un par de siglos en la historia, veremos cosas curiosas; por ejemplo. Napoleón que conquista gran parte de Europa, deja aislada y no se mete con ella, a la pequeña e indefensa Confederación Helvética (Suiza)… ¿Por qué? Sencillo; había que preservar un lugar seguro y donde todo lujo tiene cabida y donde e igualmente, todo dinero tiene seguridad; y Napoleón era de familia más bien pobre y los miembros de su familia estaban siendo enriquecidos; también sus generales, mariscales y todos ellos disfrutaron de un buen botín de guerra; que se lo pregunten a los historiadores españoles y que digan algún balance de lo que de aquí se llevaron.
Posteriormente fue Hitler, el que igualmente y por idénticos motivos, respeta a ese centro de poder cual es el dinero; puesto que aparte de depositar aquí, “hasta cajas de dientes de oro, que en enormes cantidades eran arrancadas a los asesinados en masa”; lo que nos dice, las cantidades en barras y moneda internacional que aquí depositarían, “por si las moscas”; también le era necesario este centro internacional, para obtener materias primas de todo el mundo… “pues el dinero nunca entra en guerra y los suizos tienen relaciones comerciales hasta con el infierno”.
Incluso Franco no se metió con el paraíso fiscal de los Pirineos,
Jueves, 31 de mayo
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín